Como cada trimestre, el Inegi dio a conocer ayer los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu). Los resultados corresponden a la primera quincena de diciembre de 2017 y arrojaron que 63.4 por ciento de la población de 18 años y más juzga que vivir en Pachuca es inseguro. La percepción de inseguridad es mayor que el trimestre inmediato anterior, pues en septiembre del año pasado el indicador se ubicó en 61 por ciento. Este resultado muestra el deterioro de la tranquilidad de los pachuqueños y es un reflejo de cómo la inseguridad se ha ido apoderando de la ciudad capital. Pese a que los políticos afirman lo contrario, es un hecho que Pachuca dejó de ser esa ciudad cuyos habitantes podían despreocuparse de salir de noche. Ya es cotidiano escuchar esas historias de saqueos a viviendas, de cristalazos o de asaltos a centros comerciales. Y pese ello, la capital de Hidalgo sigue teniendo un nivel de percepción de inseguridad inferior al promedio nacional, que es de 75.9 por ciento. El año pasado fuimos testigos del lanzamiento de la estrategia Hidalgo Seguro por parte del gobierno estatal, pero sus beneficios aún brillan por su ausencia. De filón. A ver cómo le hacen los partidos para garantizar la participación de ciudadanos indígenas y la paridad de género en candidaturas de los próximos comicios. Y si no saben, deben investigar, pues el consejero electoral Augusto Hernández Abogado advirtió que en caso de incumplimiento a la norma los partidos podrían perder su registro.

Comentarios