En El príncipe, Maquiavelo define la política como virtud y fortuna: virtud para tomar las decisiones adecuadas; fortuna, para llegar al poder y aprovechar las condiciones de una coyuntura. El filósofo italiano entiende las cualidades que un buen dirigente debe poseer para serlo. Entre ellas, la sensatez, valor y capacidad de sobresalir entre sus semejantes. En la actualidad, la política generalmente adolece de esas virtudes. El ejercicio del poder en cualquier orden de gobierno en México ha toca fondo. La legitimidad es una etiqueta no muy apropiada para muchos personajes emanados de las fuerzas políticas ni mucho menos para los recientemente autonombrados políticos ciudadanos. Debido a la pandemia del coronavirus (Covid-19), las elecciones a presidencias municipales fueron pospuestas, eso obligó al Congreso de Hidalgo a nombrar concejos locales que llevarán las riendas de los ayuntamientos durante los próximos tres meses. La discrecionalidad con la que fueron electas algunas autoridades levantó ámpula de amplios sectores sociales. En Singuilucan, por ejemplo, permaneció cerrada la alcaldía durante más de una semana por dicha inconformidad. En otras demarcaciones, el Poder Legislativo atinó con creces. Fue el caso de Pachuca, donde fue designada la doctora Tania Meza Escorza, experimentada docente y activista, quien en una semana dio visos de su capacidad al integrar un gabinete igualitario y prometedor. Históricamente el servicio público ha sido visto como un botín político-económico, donde las cuotas y cuates son imprescindibles para facilitar impunes triquiñuelas. La concejala Tania Meza articuló en pocos días un equipo de trabajo integrado en su mayoría por activistas y personajes emanados de la sociedad civil, que en el papel dan realce al ayuntamiento capitalino. Enhorabuena por la ciudad y sus habitantes. Pachuca necesitaba un respiro, pues el funcionariado rancio sofocó por muchos años los pasillos de la Casa Rule. Para los nuevos encargados de despacho es hora de llevar a la práctica lo que tanto se ha exigido desde la trinchera social. No defrauden y marquen historia. Ojalá ese ejercicio fuera replicado por otros órganos donde, cual carroñeros, se disputan el poder. De filón. Se confirmó el feminicidio de la joven Mariana Zavala Escamilla, originaria de Tlahuelilpan; un crimen que debe significar el punto de quiebre contra la violencia y la inseguridad hacia las mujeres en Hidalgo.

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