Pactulahuca

Pachuca, Tula y Tulancingo, las principales ciudades de Hidalgo, se ubicaron entre las menos competitivas del país, de acuerdo con el Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2016 que mide la capacidad de las urbes mexicanas para atraer y retener talento e inversiones.
Como cada dos años, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) presentó ese estudio que evalúa a las 74 ciudades más importantes de México a partir de 120 indicadores agrupados en 10 subíndices.
Las metrópolis están agrupadas en seis niveles de competitividad: alta, adecuada, media alta, media baja, baja y muy baja.
En ese contexto, el estudio da cuenta que Pachuca y Tula retrocedieron lugares respecto a los resultados de 2014; en tanto que Tulancingo ocupa el último lugar.
De esa forma, están posicionadas entre las 13 peor evaluadas del país, es decir, ocupan los últimos sitos en competitividad urbana.
Con el lugar 62, de 74, Pachuca fue calificada con un nivel de competitividad “media baja”; la capital retrocedió cuatro sitios respecto al ICI 2014.
En tanto, Tula se ubicó en el sitio 70; también con un retroceso de cuatro sitios respecto al estudio de hace dos años cuando se ubicó en el sitio 66. De esa forma ostenta competitividad “baja”.
Tulancingo, ciudad localizada a 30 minutos de la Bella Airosa, ocupa el sitio 74 en el ranking, de tal forma que se ubicó como la menos competitiva de México. Se trata de la única metrópoli del país cuya competitividad es “muy baja”.
En el estudio presentado por el Imco, la Zona Metropolitana del Valle de México se ha mantenido en la primera posición desde 2008 y la de San Luis Potosí ocupa el segundo lugar entre las 74 ciudades evaluadas.
Las urbes con los mayores avances en el ICU son Zacatecas y Piedras Negras, que subieron 21 y 20 lugares, respectivamente. Los mayores retrocesos se dieron en Los Cabos y Coatzacoalcos, al caer 28 y 19 lugares.
El Imco identificó tres oportunidades de mejora en materia de competitividad a partir de la reforma política de 2014: implementar un sistema profesional de carrera municipal, fortalecer las finanzas locales a través del predial y cerrar las brechas en mejora regulatoria que existe entre ese nivel de gobierno y la federación.
El Imco indicó desde hace varios años que el diseño institucional de los municipios mexicanos estaba destinado al fracaso. Al tener periodos de gobierno tan cortos y sin capacidad de reelegirse, los ayuntamientos no fueron capaces de consolidar administraciones eficaces para ofrecer bienes y servicios públicos de calidad, expuso el organismo.
Lo anterior también impide la colaboración entre municipios y los otros niveles de gobierno para invertir en las redes de infraestructura metropolitanas.
Con la reforma política de 2014 que permitió la reelección consecutiva municipal y las candidaturas independientes se abrió la puerta para transformar el funcionamiento del sistema político mexicano. Tomando en cuenta la reforma, la quinta edición del Índice de Competitividad Urbana 2016 (ICU) planteó un ejercicio para identificar los riesgos y oportunidades que llegan con la reelección municipal.
De acuerdo con el Imco, pese a los múltiples rezagos del municipio y de tener un sistema político imperfecto, existen grandes oportunidades para mejorar la gestión de los gobiernos locales a partir de la reelección.
De materializarse los beneficios, la competitividad de las ciudades mejoraría significativamente. En ese contexto es necesario superar retos como la falta de transparencia para que la ciudadanía premie o castigue a las y los alcaldes de manera informada, y reducir las barreras a las candidaturas independientes para fortalecer la competencia en la actividad política.

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