Pandemia, economía y medio ambiente, interconectados

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ELSA ÁNGELES

Pachuca.- Durante la actual pandemia del coronavirus (Covid-19), la principal medida para controlar el contagio fue reducir la actividad humana y eso significó en algunas regiones del mundo un respiro para el medio ambiente, ello porque dejaron de circular vehículos y pararon algunos sectores industriales, generadores importantes de gases de efecto invernadero (GEI) que impactan en el cambio climático.

Sin embargo, para Hidalgo no fue un respiro porque a pesar de imponerse temporalmente el programa Hoy no circula, que obligó a parar al 50 por ciento los autos particulares, el transporte público, las actividades industriales, agrícolas y de ganadería no se detuvieron.

De acuerdo con datos recopilados y analizados por los científicos Sócrates López Pérez, doctor en ciencias sociales en el área de planeación y desarrollo económico, y Juan Bacilio Guerrero Escamilla, doctor en ciencias sociales y experto en matemáticas aplicadas, ambos investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), mientras el Hoy no circula solo redujo la emisión de 88 mil 475 toneladas de dióxido de carbono CO2 en tres meses, otros sectores que no pararon sus actividades aportan cada año más de 9 millones de toneladas de GEI a la atmósfera.

Por ello, para Bacilio Guerrero el tema del medio ambiente durante esta pandemia “son decisiones sin fundamentos científicos que tengan claro la dinámica de movilidad, como el programa Hoy no circula”.

SócratesLópez Pérez

Es doctor en ciencias sociales en el área de planeación y desarrollo económico por la Universidad Autónoma Metropolitana. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel dos y miembro de la Academia de Investigación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, donde es profesor investigador en el área académica de sociología y demografía.

Es fundador de la Cátedra UNESCO en la UAEH, de la maestría y doctorado en ciencias sociales, de las licenciaturas en economía, en sociología y en planeación y desarrollo regional, así como de la especialidad en desarrollo social.

Fue coordinador de investigación y posgrado y director de la Escuela Superior de Tlahuelilpan (ESTl). Actualmente, es líder del cuerpo académico consolidado de Planeación y Análisis Territorial.

Juan Bacilio Guerrero Escamilla

Es economista y cuenta con dos maestrías: una en ciencias en matemáticas y didáctica, y otra en estadística aplicada; es doctor en ciencias sociales por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo; tiene un diplomado en econometría aplicada y posdoctorado en matemáticas, ambos por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Es profesor investigador del área académica de sociología y demografía
de la UAEH y tiene nivel uno en el SNI.

Sus líneas de investigación son: matemáticas aplicadas en economía,
ciencias sociales e ingenierías; y estadística aplicada.

Refinería, termoeléctrica, cementeras…

Hidalgo alberga actividades industriales de alto impacto para el medio ambiente, como la refinería Miguel Hidalgo y la central termoeléctrica Francisco Pérez Ríos. En la región que abarca los municipios de Atotonilco de Tula, Huichapan, Santiago de Anaya, Tula, Tepeji, Tizayuca, Tulancingo y Zimapán operan alrededor de 45 empresas productoras de cemento, cal, cantera, arcilla, caolín, bentonita y mármol; entre ellas destacan las cementeras Fortaleza, Cemex, Cruz Azul, Lafarge; además de Caleras Beltrán y las mineras, especialmente Minera Autlán.

El doctor Sócrates López explicó: “Por decisión del gobierno federal no se redujeron las actividades industriales que son prioritarias, como la termoeléctrica en Tula, porque todos necesitamos el servicio de luz, pero esa planta aporta más de 148 mil toneladas de CO2 al año; y la Refinería, que está dentro de la misma región, arroja casi 267 mil toneladas de GEI.

“Frente a las 88 mil toneladas que nos ahorramos con el Hoy no circula, no tiene ningún tipo de impacto ni mitigación significativa, aunque está claro que ese esquema no tiene esa intención ambiental, solo es reducir movilidad. Pero lo que sí debemos aprender es que la situación actual que vivimos es un maravilloso laboratorio social, cultural, ambiental, económico y de múltiples comportamientos colectivos e individuales. Por ello, es claro que implementar un programa de no circular no es una alternativa significante para reducir la emisión de gases efecto invernadero, entre ellos dióxido de carbono (CO2) y óxido nitroso (NOX), principalmente”, añadió.

Otras fuentes puntuales de GEI en Hidalgo son las industrias química, metalúrgica, automotriz, textil, la productora de alimentos, bebidas y tabaco, la generadora de energía eléctrica, la del petróleo y petroquímica y la cementera, que en suma arrojan al medio ambiente más de un millón 270 mil toneladas de CO2 al año, “pero la más grave son las cementeras, con casi medio millón de toneladas”.

Agricultura y ganadería aportan metano

Otra fuente importante de GEI en Hidalgo son la agricultura y ganadería, explicó el doctor Juan Bacilio Guerrero, al señalar que la aportación incluye el uso de sustancias químicas como fertilizantes, “por hectáreas, arrojan más de 46 mil toneladas de metano CH4 y casi 192 mil toneladas de dióxido de nitrógeno NO2.

“Las tierras irrigadas con aguas residuales arrojan más de 127 mil toneladas de metano y 56 mil de NO2. La maquinaria agrícola más de 21 mil toneladas de CO2. Las cabezas de ganado mayor y menor, juntos aportan 5 millones 811 mil toneladas de gas metano (CH4) al año con sus heces fecales, a las cuales habría que sumar más de 800 mil toneladas que aporta la crianza de aves a nivel industrial.”

Riesgos de una economía de mercado

El control del calentamiento global está determinado por la actividad humana que engloba, por una parte el crecimiento demográfico, y por otra, el crecimiento de las economías de escala, las cuales se basan en la expansión del aparato productivo, explicó Bacilio Guerrero.

Por su parte, Sócrates López destacó que una vez que las personas se reintegren a sus actividades “se va a disparar la emisión de gases significativamente, porque son de origen antropogénico, es decir, de los procesos industriales que utilizan grandes niveles de energía, sean fósiles o de otro tipo, y son los más generadores de GEI”.

La pandemia afectó el producto interno bruto (PIB) en todos los países por la reducción de actividades económicas, “así que, para los siguientes años, los gobiernos están diseñando estrategias para el fortalecimiento de sus economías y se van a concentrar en aumentar su producción para compensar la caída de producción; y de igual manera, y en la misma proporción, se incrementarán la emisión de contaminantes y gases al medio ambiente”, señaló el investigador.

Juan Bacilio destacó que en el caso de México “lo que prevalece es una economía de mercado y la única forma para salir de un estancamiento económico es aumentando el gasto público. Esto llevará a una explotación irracional de los recursos y el impacto ambiental va a ser más fuerte”.

¿Qué hacer?

La reducción de la actividad humana en esta pandemia no generó un gran impacto al medio ambiente, “pero sí debemos reflexionar en cómo cambiar la realidad al reincorporarnos a nuestras actividades”, externó Sócrates López.

“Por ejemplo, en algunos países de Europa las personas no quieren subirse al transporte público por el riesgo de contagio y están optando por el uso de bicicletas y eso sí impactará en mejorar el ambiente.

” De acuerdo con el modelo de análisis de datos que construyeron ambos investigadores de la máxima casa de estudios de la entidad, el SARS-Cov-2 tendrá repuntes en la medida que se regrese a la actividad económica.

“La economía del país está sustentada en las micro y medianas empresas y estos negocios no están aguantando el paro de actividades. Si además reactivamos el sector educativo, el repunte de contagios será mayor”, explicó Bacilio Guerrero.

Por ello, destacó, “tenemos que hacer diagnósticos, modelos de cómo debemos regresar y bajo qué circunstancias. Dentro de la UAEH estamos trabajando para ofrecer un plan de retorno acorde a la comunidad, porque mientras no se encuentre una vacuna no hay cómo hacer contrapeso a esta pandemia”.

En contraste El programa Hoy no circula

en la cual redujo la movilidad de vehículos particulares, en tres meses, solo ha logrado reducir la emisión de 88, 475.56 de toneladas de dióxido
de carbono CO2

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