Mario Cruz Cruz / Orlando Ángeles Mata

El avance tecnológico inaugura nuevas formas de comunicación, caracterizadas por la menor disposición de tiempo para que los interlocutores establezcan intercambios verbales, lo que favorece la proliferación de nuevos códigos y medios de información como los “memes”.

El significado del meme deriva de la palabra mimema, que significa “algo que se imita o se replica”, al igual que los genes que se transmiten y heredan de padres a hijos. Esa evolución cultural de la comunicación ha sido analizada por varios teóricos a partir de las ideas del biólogo Richard Dawkins, quien propone que los genes cumplen una función de imitación para su inmortalización.

Las características principales de los memes es que se realiza al momento en que ocurren los hechos, por lo que alcanza niveles de difusión muy amplios y, además, contienen en sus mensajes elementos satíricos, ingeniosos y cómicos. En consecuencia, la vida de un meme dependerá de la rapidez con que la audiencia comprenda y retroalimente el mensaje. De hecho, el contenido del meme puede mejorarse en el proceso de la difusión hasta convertirse en un producto de la colectividad y no de una sola persona.

Esa nueva forma de comunicación permite eliminar barreras geográficas, flexibilización del tiempo, transmisión de nuevas ideologías y elementos culturales, al grado que se considera al meme como un elemento ideal para fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje contemporáneos. Seguramente la industria editorial encontrará en esos productos de comunicación un nicho de mercado importante en los próximos años, de hecho, ya hay plataformas digitales que ofrecen ese servicio con bastante demanda.

Sin embargo, el meme también tiene una serie de desventajas que deben advertirse; la primera de ellas deriva de la falta de conectividad en muchas regiones, lo que no permite la difusión y acceso a todos por igual de esos contenidos. De igual forma, la privacidad de las personas se vuelve vulnerable, ya que posibilita el acceso a información inadecuada o carente de veracidad y significado. Frente a esos riesgos, los usuarios de esos productos deberán de anteponer siempre la ética y salvaguarda de la dignidad de las personas.

La domesticación de las imágenes

Se advierte que no se trata en ese espacio de satanizar esa nueva forma de comunicación, pero sí motivar la crítica que nos permita identificar las ventajas y desventajas que surgen a partir del uso de los memes y cómo pueden influir positiva o negativamente en los estudiantes de todos los niveles y carreras.

El meme puede considerarse como una “extensión de la personalidad”, pero una personalidad “cableada” y modificada conforme pasa de dispositivo en dispositivo, hasta configurar un mercado de memes, donde la plataforma que más contenidos ingeniosos y oportunos genere se vuelve la de mayor prestigio en las redes sociales.

En la práctica docente universitaria, con frecuencia suponemos que la imagen es un elemento accesorio para el aprendizaje, sin considerar que puede ser fuente de construcción y motivación del conocimiento, por lo que es importante conocer los métodos científicos elaborados para el análisis de la misma, como el método iconográfico desarrollado por Erwin Panofsk (1862-1968), que estudia los fragmentos de la imagen, los reunifica y explica sus contenidos simbólicos.

Una metodología científica aplicada a las imágenes nos permite distinguir cualquier pretensión de querer alterar la realidad para motivar la generación de estereotipos atrincherados a ideas falsas, pero, además, posibilita revalorar la imagen como materia prima para la práctica docente en esta realidad visual en la que fuimos educados.

Lejos de manifestarse en contra o a favor de los memes y las imágenes en general, es importante destacar las ventajas de ese insumo de la comunicación, tal como la promoción de la creatividad, impulso del pensamiento crítico, fortalecimiento de la empatía con las generaciones jóvenes para ayudar a expresar ideas de forma sintética y entretenida.

Cierto es que debemos ser muy críticos y concientes de la información que compartimos en Internet, conocer e indagar antes de dar por hecho las cosas, por lo que todos los recursos que ofrece la carretera de la información son infinitos, solo hace falta domesticarlos.
Las imágenes no son rellenos, adornos o utilería de los textos, son fuente e inspiración para la construcción de conocimiento científico.

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