Este año será la de Tula, Hidalgo, y Salamanca, Guanajuato, a las que se les dará mantenimiento

NORMA NAYELY ZÚÑIGA VENEGAS / AGENCIA REFORMA
Cancún

A lo largo de este 2018, Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene previsto parar las refinerías de Tula y Salamanca, Guanajuato, para darles mantenimiento, adelantó Carlos Murrieta, director general de Pemex Transformación Industrial.
“No al mismo tiempo, tienes que sacar una y cuando regresas a sacar la otra”, explicó tras su ponencia en la convención Onexpo 2018.

Esto no sería ni cerca de diciembre ni Semana Santa, que son los periodos de mayor consumo, aclaró. Los paros deberían ser de entre 30 y 40 días si no hay sorpresas en el diagnóstico.
Explicó que la apuesta es entrar en un esquema de parar dos refinerías por año para darles mantenimiento.
El año pasado Pemex paró también dos refinerías para mantenimiento, la de Madero, en Tamaulipas y Minatitlán, en Veracruz, y a raíz de distintas complicaciones las actividades se reanudaron hasta febrero de este año.
A este programa se sumó la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, la cual adelantó su mantenimiento a raíz del incendio y después los sismos que afectaron su operación a mediados del año pasado.

Esto provocó, entre otras cosas, que Pemex registrara una de sus producciones de gasolinas más baja desde que se tienen registros, pues cerró el 2017 con 257 mil barriles diarios, contra los 325 mil barriles diarios de 2016.
Cuestionado si sería recomendable la construcción de una refinería nueva, como propone Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, con una inversión de entre 6 mil millones y 10 mil millones de dólares, Murrieta sostuvo que la apuesta debe estar en la infraestructura actual.

“Te conviene hacer unas reconfiguraciones, que es lo que hizo Pemex”, comentó.
Murrieta recordó que la última refinería en Estados Unidos se construyó hace 40 años y en dicho periodo se han reducido por mitad.
“Lo que haces es concentrar y fortalecerlas cada vez más”, dijo.
Explicó que antes las refinerías producían mucho combustóleo, por lo que ahora se invierte en equipos para convertirlo en gasolina y diesel.
“Eso es mucho más rentable que hacer una nueva, para hacer una nueva tengo que poner tanquería, preparar el terreno, toda una serie de cosas que no se compara a poner una planta en una existente”, sostuvo.

Sin especificar el monto sostuvo que una refinería nueva es carísima.
A Pemex todavía le falta terminar la reconfiguración de la refinería de Tula e iniciar las de las refinerías de Salamanca y Salina Cruz.
El titular de Pemex TRI reiteró que la apuesta de la empresa del Estado no es la refinación por volumen, sino por rentabilidad.

Los paros de labores deberán realizarse entre 30 y 40 días, si no hay contratiempos en el diagnóstico; además, se tendría que tener en cuenta no realizarlos cerca de diciembre ni en Semana Santa, periodos de mayor consumo de combustible

Comentarios