Nuestro México, país de notables personajes en las diferentes ciencias del conocimiento y de las artes y como prueba de ello tenemos a esta notable mujer que se destacó en una de ellas. Paris Pismis de Recillas, denominada madre de la astronomía, como lo menciona Silvia Torres Peimber. No es originaria ni nacida en nuestro país pero, al casarse con un joven matemático mexicano, estaba aceptando vivir aquí, sin siquiera imaginar que estaría relacionada con la astronomía mexicana por más de medio siglo, dejando su lugar de origen, Estambul.

La historia nos revela que casi siempre se ha reconocido al sexo masculino como estudioso e investigador de las ciencias del conocimiento humano; así como también para el ejercicio de las diferentes artes; pero con el transcurso del tiempo, poco a poco se ha estado dando paso para aceptar y reconocer que la mujer también ha estado inmersa en el estudio y creación de investigaciones de la ciencia y las artes, como es el caso de la doctora Pismis; que si bien es cierto nació en el extranjero (Estambul), adoptó por amor la nacionalidad mexicana.
Primera astrónoma mexicana de origen turco, nació el 30 de enero de 1911 en Ortakoy, en un barrio del distrito de Besiktas en Estambul, hija de una familia armenia de Anatolia, acomodada, muy culta y de antepasados notables; su padre era nieto de Migirdic Pismis, un amira armenio que fue ministro de Finanzas del sultán Abdul-Azis y su madre fue sobrina de Mateós Izmirlian, de religión católica todos los armenios. (Pérez Santarcieri, 2010).

Como casi siempre ha sucedido, en diferentes épocas de la historia de la humanidad, los estudios para las mujeres se encontraban cerrados en las diferentes universidades y, lo único que podían aspirar para estudiar era asistir en escuelas o academias exclusivas para mujeres, como en este caso. Paris estudió en la Academia Americana de Mujeres en Uskudar. Para ella era un reto estudiar en una facultad por la época en la que vivió, que era la década de 1930, ya que como siempre se decía que la mujer no tenía la capacidad suficiente para poder estudiar y sobre todo, dominar el estudio de las ciencias.
Pero gran sorpresa para todos y en especial para los varones de esos años, fue aceptada para estudiar en la Facultad de Ciencias de Estambul, demostró que fue una de las contadas mujeres en ingresar a la facultad y, una vez aceptada, se inscribió y asistió a las clases de matemáticas y astronomía. Durante sus estudios, demostró gran tenacidad siendo una alumna sobresaliente, obtuvo su doctorado en 1937 con la elaboración de una tesis sobre la rotación de nuestra galaxia.

En cuanto a su desarrollo laboral, trabajó como ayudante en el observatorio de la Universidad de Estambul, también fue intérprete de idiomas, al turco de francés, inglés y alemán. Por esa época, en la universidad contrató a grandes científicos alemanes por su huida de la persecución nazi, y uno de ellos fue el astrofísico Erwin Freundlich, apoyándola para irse a Estados Unidos en 1938, por el gran talento e inteligencia que presentaba, por lo que como becaria de Harvard obtuvo su doctorado en astrofísica.
Para 1942, ya se encontraba el matrimonio y asistieron a la inauguración del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla y ese acontecimiento sirvió para que Paris se convirtiera en la primera mujer astrónoma que tuvo México, ya que, si bien es cierto que existían otros profesores, ninguno contaba con los conocimientos profesionales, solo eran astrónomos aficionados. Con esto, Paris se integró al naciente grupo de astrónomos mexicanos encabezados por Luis Enrique Erro, hasta 1947. En 1948 fue contratada como astrónoma investigadora por el Observatorio Astronómico Nacional en Tacubaya, el cual ya formaba parte de la UNAM, Ahí empezó a dar las primeras clases formales de astronomía que hubo en México, logrando en 1955 promover y tener la satisfacción de que el estudio formal de la astronomía y la astrofísica fuese parte del currículum de la licenciatura de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Impartió cursos sobre interiores estelares, cinemática y dinámica de sistemas estelares, siendo la única profesora de astronomía por varios años.

De acuerdo con un artículo del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), la doctora Pismis publicó varios estudios acerca de cúmulos de estrellas, tanto abiertos como globulares, descubriendo varios que hoy en día llevan su nombre.
Propuso una explicación para la estructura de las galaxias espirales y dedicó sus años al estudio del movimiento de las estrellas dentro de cúmulos y de galaxias, rama conocida como dinámica estelar. Sus trabajos acerca de la cinemática de nebulosas ionizadas fueron reconocidos mundialmente. Introdujo la técnica observacional, conocida como interferometría Fabry-Perot en México, misma que emplean actualmente varios de sus discípulos.

En años más recientes se interesó por galaxias moderadamente activas. Participó vigorosamente con la Unión Astronómica Internacional (UAI), donde coordinó por varios años el grupo de trabajo sobre movimientos de galaxias. Encabezó la delegación mexicana en todas la asambleas generales de la UAI de 1958 hasta 1994; representante oficial de dicha unión en nuestro país hasta su fallecimiento el primero de agosto de 1999 en México; nombrada investigadora emérita del Instituto de Astronomía de la UNAM y recibió el grado Doctor Honoris Causa tanto de la UNAM como del INAOE. En 1998 publicó una autobiografía intitulada Reminiscences in the life of Paris Pişmiş: a woman astronomer.

Comentarios