¿Qué pasa con la representación visual de las mujeres en este diario?

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Josefina Hernández Tellez

El pasado septiembre se conmemoró el aniversario de Libre por convicción Independiente de Hidalgo, pero también ese mes coincide con el tercer año de vida de la Defensoría de Lector de este diario. En estos 30 y tantos meses poco se ha avanzado en el conocimiento de la importancia de esta figura para nuestro público lector, pero también para la dirección misma de este medio.
En octubre de 2015, hace un año, se inauguró esta columna, “Isegoría, el derecho de decir”, como espacio para informar sobre los derechos de audiencias y lectores, pero también para responder a críticas y comentarios del público. En el balance apenas si se han recibido cuatro reclamos a los que se les ha atendido y publicado en el análisis y señalamiento a esta casa editorial. De este tamaño es la conciencia sobre nuestros derechos.
No obstante, una de las tareas fundamentales de la defensoría es mirar atenta el contenido en forma y fondo de la información que se presenta día a día, en todos y cada uno de los temas que forman parte de la agenda cotidiana. La sorpresa ante el contenido, sesgado por el género, pero también por la lógica desafortunada de la cultura patriarcal, ha ido en aumento desde que en diciembre de 2014 cambió la dirección de este diario.
Esta afirmación no es intuitiva. Al ir mirando el tratamiento visual en este medio, donde cada vez menos aparecen figuras de mujeres en papeles protagónicos o de acción me llevó a realizar una revisión aleatoria de 56 números, de 2015 a 2016, y la sorpresa es que han disminuido dramáticamente las imágenes femeninas, de una a máximo tres por número, pero no solo eso sino que una tercera parte de esas fotografías aparecidas en esos casi dos meses de exploración, el papel en el que se les retrata es pasivo, de adorno y asociado a una concepción de las mujeres desde la “debilidad” y la vulnerabilidad.
Aunado a este escenario visual, el joven caricaturista Ivanevsky persiste en satirizar o criticar acciones de gobierno desde su percepción de lo que son las mujeres. Así, ridiculizó a una funcionaria del Consejo Consultivo Ciudadano y señaló la ley del maltrato animal desde la ofensa para los hombres por mujeres agresivas e irrespetuosas, por ejemplo.
En suma, hay un desplazamiento negativo en el avance sobre los derechos humanos de las mujeres en Libre por convicción Independiente de Hidalgo. Es urgente sensibilizarnos sobre las miradas discriminatorias y sexistas que permean invisible y hasta inconscientemente nuestra forma de hablar y mirar los hechos y las acciones, porque este espacio es una vitrina mediática que abona a avanzar o retroceder en derechos de la sociedad, de los que somos parte las mujeres.
El caso de nuestro diario no es aislado sino parte del concierto mundial que insiste en no dejar morir la ideología patriarcal. Isabel Moya Richard es directora de la editorial de la Mujer de Cuba y de la revista Mujeres y presidenta de la cátedra de género y comunicación del Instituto Internacional de Periodismo José Martí de La Habana, y hace unos meses denunció que los medios en general siguen mostrando a las mujeres en imágenes estereotipadas.
Mieke Ceulemans y Guido Fauconnier, en su artículo sobre “Imagen, papel y condición de la mujer en los medios de comunicación social”, explican esa situación del contenido de medios impresos y electrónicos que después de “un examen más detenido de los profesionales de los medios de comunicación responsables de perpetuar estos estereotipos femeninos reveló la estructura dominada por el hombre, orientada hacia el hombre y deformada por el hombre de la industria de los medios de comunicación social.
“El trabajo en las industrias de la publicidad, la radiodifusión, el cine y la edición está generalmente dividido según líneas sexuales que encauzan y mantienen a las mujeres en tareas desprovistas de prestigio y poder, mientras que reservan las posiciones más influentes a los hombres.”
La tarea de la dirección de este diario y su equipo es repensar y reconstruir y reconstruirse en la labor diaria. Basta revisar y revisarse bajo los llamados “lentes de género”, para no seguir quedando en deuda con esta sociedad a la que le urge un cambio comprometido de hechos y acciones y no solo discurso.

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.