lobo

De las pocas buenas herencias que dejó la pasada administración municipal en Pachuca fueron los senderos verdes, esas ciclopistas que contribuyen a mejorar la movilidad de quienes prefieren la bicicleta al uso del automóvil; lamentablemente esos espacios se encuentran abandonados y de noche se vuelven un verdadero peligro por la falta de iluminación, como el caso de Cuesco, donde no es recomendable caminar a altas horas de la madrugada

Comentarios

COMPARTIR
Artículo anteriorLa fe mueve montañas
Artículo siguienteParados