Pekín sella barrios, frena clases y cancela viajes

328
emergencia

Para frenar la propagación masiva del nuevo brote del coronavirus detectado

Pekín.- Pekín aumentó ayer el nivel de respuesta a emergencias por el coronavirus (Covid-19) en un intento de frenar la propagación masiva del nuevo brote detectado el pasado jueves en el principal mercado de la ciudad y que ha dejado ya más de un centenar de positivos, informaron las autoridades municipales.

La subsecretaria general del gobierno municipal pequinés Chen Bei anunció en rueda de prensa que desde ayer la ciudad pasa del tercer al segundo nivel de emergencia, con lo que, entre otras medidas, las comunidades de vecinos volverán a comprobar la identidad y el estado de salud de los residentes y a tomarles la temperatura.

Asimismo, fueron suspendidas todas las clases presenciales en educación primaria, secundaria y superior, y se aconseja a los residentes trabajar desde el domicilio, mientras que las comunidades en áreas de riesgo “alto” quedarán selladas y no permitirán que nadie salga de ellas.

También cerrarán los mercados subterráneos, mientras que bibliotecas, museos y parques abrirán durante un tiempo limitado y con un aforo no superior al 30 por ciento de su capacidad.

Suspendidos los vuelos interprovinciales y prohibidos los viajes en grupo transprovinciales, anunció Chen, quien explicó que “la situación en Pekín sigue siendo grave”.

La funcionaria añadió que quienes residen en áreas en riesgo “medio-alto” y el personal relacionado con el mercado mayorista de Xinfadi, donde se originó el brote, tienen prohibido abandonar la ciudad por el momento.

Aquellos que quieran salir deberán presentar una prueba de coronavirus negativa en la semana previa a su partida, agregó.

Según el gobierno municipal, el virus fue causado o bien por una transmisión entre humanos o por una “contaminación ambiental”.

Por último, aseguró que las nuevas medidas no implican que sea detenido el trabajo o la producción, aunque aconsejó que trabajen desde casa e incidió en que deben usar siempre mascarillas en lugares cerrados.

Las autoridades, que el lunes se declararon en guerra contra el nuevo brote, informaron de 27 nuevos casos en la ciudad, con lo que sumaron 106 positivos, situación que el gobierno calificó como “extremadamente preocupante”.

La ciudad ha intensificado la inspección de los mercados de productos frescos, cerdo congelado, ternera, cordero y productos avícolas, y son examinados otros negocios, incluidos supermercados y restaurantes, para garantizar que no circulan productos contaminados con el patógeno.

Comentarios