Existe un punto en la carrera de los actores, actrices y demás personajes del entretenimiento televisivo en el que, llegada una buena dosis de fama, creen que pueden entrarle a todo como si nada, especialmente a la cantada. Aquí, unos ejemplos fatídicos de que no por estar carita se puede hacer carrera dentro de la música… aunque hay algunos necios que continúan pensando lo contrario…
Arturo Peniche. Cuenta la leyenda que algún pelado sin consideración chuleó la voz del Penichón en el karaoke, por lo que el galán de María Mercedes decidió lanzarse como cantante grupero publicando en 2002 Mi amor anda libre. El chistorín llegó a su punto más bajo cuando Peniche compuso “Ya no juegues a la guerra”, tema empleado por las tropas gringas para torturar iraquíes, afganos y presos en Guantánamo. Y como la necedad es mucha, el actor volvió a las andadas con Infiel (2014), lo cual demuestra que el humano es el único animal que tropieza tres veces con la misma piedra.
Ninel Conde. Tras su paso a Televisa, más el éxito del culebrón juvenil Rebelde, la actriz cuyo nombre al revés es Lenin dio el salto a la música grupera de la mano de su entonces pareja, José Manuel YaQuisieraSerComoMiPadre Figueroa. Ríase de la emoción o la envidia, pero Ninel fue nominada a un Grammy Latino por mejor álbum grupero en 2004, a lo que siguió el éxito que le dio vuelta a todos los palenques del país: “El bombón asesino”. Y ya, eso es todo. Si uno va a uno de sus conciertos escuchará esta canción mínimo tres veces, pero dejará pasar el crimen por andar viendo la guapura de Ninel. Que alguien le regale otra canción, por favor…
David Zepeda. El sonorense se convirtió rápidamente en uno de los consentidos del público televisivo, por lo que ni tarde ni perezoso le entró a la cantada con Volverte a enamorar (2013), álbum que, en teoría, debía seducir a sus escuchas (repito, en teoría). Sin embargo, al musculoso actor se le olvidó que no sabía cantar, por lo que el resultado de esa aventurilla es similar al rebuzno de un burro o el chillido de un puerco agonizante. Pero no se preocupen, Davidcillo es todo un sex symbol en Filipinas, donde su disco se vende tan rápido como Barcardi blanco en Oxxo los viernes a las 11 de la noche.
Manelik González. El caso más reciente de berrido, digo, esfuerzo artístico dentro de la música. La participante de esa oda a la vulgaridad y el grotesque conocida como “Acapulco shore” ha lanzado hace poco “Rico”, tema de reggaetón con el que busca capitalizar la popularidad que le queda antes de que expire la frescura de la emisión de MTV o se ponche alguno de sus implantes de silicona, lo que ocurra primero. Así, con una voz similar al rechinido de un camión de redilas frenando, más frases legendarias como “Yo quiero un novio estúpidamente millonario”, “Tengo nalgas de bomba nuclear” y “Yo cojo rico”, estamos ante el tema preferido de 2016 para baile moderno de las quinceañeras.
¿Qué otros casos conoces de actores, actrices o entretenedores televisivos que le hayan entrado a la cantada? ¿Cuáles de ellos la han armado o han sido burla? Espero sus respuestas para ver si se cocina una segunda parte de este listado. Por lo pronto, los exhorto a escuchar estas tremendas joyas. Hasta la próxima.

@Lucasvselmundo
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