El balance educacional de la UAEH muestra que hay una transformación coherente y profunda que influirá, sin lugar a dudas, en una mejora continua en la calidad de la educación superior, como hasta ahora lo viene realizando. El enfoque de pensamiento contemporáneo es correcto, con una agenda precisa y encaminada a mejorar la calidad educativa que contribuye a tener un mejor país, con un planteamiento de futuro coherente. En efecto, el pensamiento contemporáneo más avanzado concibe a las universidades como instituciones públicas creadas y reconocidas oficialmente como entidades autónomas. Sus insumos, procesos, y productos son evaluados, además de acreditados públicamente, y se hallan sujetos a normas y estándares de funcionamiento autorregulado, por lo que existe un fuerte impulso a su infraestructura. Pero en estados arcaicos se procede una y otra vez mediante la imposición e intransigencia de mandatos y constantes ataques a su autonomía. En efecto, la óptica de pretender que promulgando una ley basta para generar progreso académico y cultural es errónea, porque es cuando la ley se manipula para no hacernos libres, ni opera en beneficio del bien común de la educación, ¿por qué se esperaría lo contrario?: una saga generacional de apoyo a sus condiciones e infraestructura. Y es difícil visualizar la intromisión gubernamental o de la Cámara, tomando una decisión hacia las actividades boyantes de trabajo constante en los laboratorios, bibliotecas, quirófanos, estudios de arte, salas de danza y teatro, de conciertos, de conferencias magistrales, debates, rincones de lectura, clases de ciencias, talleres de periodismo, de economía, plazas cívicas, en fin, a los campus universitarios y a su gobierno. Y quizá llegando a imaginar al legislador o ente de gobierno que tiene la formación, el conocimiento, la inteligencia, sabiduría, el poder absoluto y la potestad para decidir sobre los asuntos prácticos que cotidianamente deben decidir los profesores, estudiantes y autoridades de las instituciones educativas.
Por otro lado, es causa de beneplácito para la sociedad hidalguense y la comunidad universitaria la incorporación del Dr William Black, profesor emérito del departamento de patología y laboratorio médico en The University of British Columbia, quien fue nombrado por la UAEH como nuevo profesor honorario visitante internacional. William Black refrendó su compromiso de trabajar en pro de la sociedad de la mano de la UAEH, y dar continuidad al proyecto de la Fundación Pulmonar Hidalguense, además, reconoció el logro de los estudiantes de la UAEH, quienes obtuvieron el primer lugar en la olimpiada académica de medicina. Por otro lado, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo reiteró la defensa a la autonomía universitaria, respecto a la reforma que modifica la Ley Orgánica de la institución. “La reforma viola la autonomía facultando al Congreso del Estado para designar un titular del órgano interno de control en la universidad”. La reforma elimina el derecho de la UAEH a establecer sus órganos de gobierno y control, así como nombrar a sus autoridades. “El debate no está en la rendición de cuentas, sino en la violación flagrante a la autonomía
universitaria”.

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