El impulso de encontrar una libreta de apuntes, una o varias fotos o un disco, de esos días nostálgicos de Elvis Presley, muchas veces lleva a agradables sorpresas, como sucedió en un pequeño espacio, muy particular y por lo tanto desorganizado.

Estaba un libro, portada en tonos azules con llamativo título: Entre periodistas, de la autoría de Berta Hidalgo, bajo el sello editorial Edamex, SA de CV.

De la señora Hidalgo de Gilabert se apunta que heredó de su padre Ernesto Hidalgo la vocación de periodista. Con otras talentosas jóvenes pertenece a la primera generación de periodistas profesionales. Presentó examen el 25 de febrero de 1947. Fue la primera.

Ella buscó ubicar a la mujer al mismo nivel que el varón, compitiendo realmente con él en las lides de la información. Publicó varios libros de éxito.

Hay al principio una presentación de Ángel Torres y dos comentarios de Mario Ruiz Redondo y Víctor Manuel Salinas.

Reconoció que 1944 fue importante en su vida al crearse la primera escuela que dio carácter profesional al periodismo: La Universidad Femenina de México. Su maestro inicial y director de la carrera fue don Teodoro Torres. Falleció y lo relevó Manuel Becerra Acosta, entonces jefe de redacción y después subdirector de Excélsior.

Una de sus grandes amigas y compañeras fue Ana Cecilio Treviño, mejor conocida como Bambi.

Enumera a mujeres que fueron reconocidas históricamente por dedicarse a informar y opinar. La lista es grande.

Ella y Bambi ya colaboraban en Excélsior y México estaba en posibilidad de ser sede de la que se llamó conferencia de Chapultepec, con carácter interamericano.

Antes, porque no se decía la última palabra sobre el evento y, sobre todo, en donde ser iba a llevar a cabo, decidieron entrevistar al Secretario de Relaciones Exteriores Ezequiel Padilla Tras días de espera por fin a las ocho de la noche las recibió y les dijo: “Miren niñas, sé que les ha sido muy difícil verme, pero voy a darles a ustedes la exclusiva en recompensa a tantas horas de espera; acaba de decidirse que México sea el país anfitrión. ¡Es de ustedes la noticia!”.

Salieron corriendo hacia Excélsior, jadeando, cuenta Hidalgo, redactaron rápidamente la información y se la entregaron a su maestro, quien las abrazó y emocionado les expresó: “¡Así se ganan las noticias!”.

Ninguna pudo dormir. Esperaron nerviosas ver la primera plana del periódico donde presumiblemente aparecería su nota. Y nada.

Fueron a buscar a su maestro, quien les explicó: “Lo siento, pero poco después de que ustedes se fueron, hablaron de la oficina de Ezequiel Padilla desmintiendo la noticia”. El canciller se retractó y después confirmó pero ya a los reporteros de la fuente.

Posteriormente empezó a trabajar en el diario Novedades.

Aludió a los boletines de prensa y contó que nació en la época del General Lázaro Cárdenas, quien estableció el DAPP (Departamento Autónomo de Prensa y Propaganda). De ahí surgía la información gubernamental y quien repartía los boletines era un muchachito llamado Adolfo López Mateos.

También se refiere al “olfato” periodístico. Relata que Víctor Velarde envió a un joven reportero conocido como “Viborilla chico” para que cubriera un evento en un estado del país. Por la noche, este llamó a su periódico para informar que no había podido cumplir porque había caído una tromba, que había numerosos cadáveres flotando en el agua. Pidió permiso para regresar. Enfurecido, Velarde le ordenó que investigara lo sucedido y mandara la nota.

Otro caso, ocurrido por los años cuarenta, fue la noticia de que en Veracruz se iba a realizar la botadura del primer barco de cemento. Concurrieron enviados de los diarios y el de Excélsior nunca comunicó nada, ya que hasta el final se comunicó con Velarde y le explicó: “Me regreso enseguida jefe, no hay información, porque en el momento de la botadura el barco se hundió”.

Berta Hidalgo logró una entrevista exclusiva a quien llamó en su libro “El apuesto Nelson Rockefeller”, quien al día siguiente le agradeció enviándole una gran caja de chocolates.

Dos intervenciones sobresalen de su ayer como reportera activa. Una fallida entrevista con Manuel Ávila Camacho, “El presidente Caballero”, con el que brevemente dialogaron ella y Bambi, logrando burlar la vigilancia que resguardaba el mandatario.

Otra, si realizada, con otro presidente Miguel Alemán Valdés.

Acompañada de una colega igualmente burlaron vigilancia y fueron a dar exactamente ante él, identificándose.

Alemán, sonriente, las invitó a pasar a su oficina, diciéndoles en tono jocoso. “¡Extraña forma de entrar tienen los periodistas!”. Y les dio la primicia de su determinación de dar el voto a la mujer. Especificó que sería su primer decreto como presidente de la República.

La nota salió en primera plana de Excélsior el 15 de septiembre de 1946.

Los derechos reservados sobre el libro corresponden a 1995.

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