Luis Mario Cayetano Spota Saavedra Ruotti Castañares, mejor identificado al abreviarse a Luis Spota, fue periodista y escritor con una trayectoria meteórica.

A los 21 años lo designaron director de “Últimas noticias” de Excélsior, al que había ingresado muy joven, seis años antes. Él fue de los más sorprendidos con el nombramiento; entonces el diario tenía un tiraje de 32 mil ejemplares, dos años más tarde lo dejó con 94 mil.

Además de las letras cultivaba la fotografía, tenía habilidades cámara en mano.

Lo anterior se resume en el libro La vieja guardia, de José Luis Martínez S, en que aparecen también otros informadores que dejaron profunda huella.

Martínez se ha distinguido tanto en sus aportaciones a diferentes medios como en su calidad de docente en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales de la UNAM y en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

Spota tuvo la suerte de ser cobijado por otro de los grandes: Manuel Becerra Acosta.
Diría: “Fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida”.

Nacido en la Ciudad de México en 1925, con dos amigos, Rafael Rodríguez y Manuel Capetillo, albergaba el deseo de ser torero. Los dos primeros lo consiguieron, él no, pero uno de sus libros, Más cornadas da el hambre, revela sus conocimientos en la fiesta brava.

A los 14 años buscó una oportunidad en la revista Hoy, la más importante de la época.

Referiría: “Me presenté a un señor flaquito, nervioso, que era don Regino Hernández Llergo.

Me miró casi con curiosidad y me dijo:

–¿Y usted, qué quiere?

–Ser periodista.

–¿Y qué sabe hacer?

–Nada.

–Ah, bueno… Entonces quédese. Ya aprenderá.”

Su primera entrevista fue la última que se le hizo en México a Francisco Sarabia, el piloto.

De Hoy pasó a Así, que encabezaba Gregorio Ortega, quien le ayudó a pulir su estilo.

Una exclusiva que le dio notoriedad fue descubrir el 20 de julio de 1940 quién era B Traven, esquivo literato autor de Canasta de cuentos mexicanos; resultó ser Berick Traven Torsvan, nacido el 5 de marzo de 1890 en Chicago.

Sabía de política, le apasionaba: “Me atrae el mundo del poder”.

Spota incursionó en varios diarios. En televisión condujo programas como “La hora 25” o “Fuera de serie”. Escribió argumentos para cine y hasta fue director en el séptimo arte con los filmes Nadie muere dos veces, Amor en cuatro tiempos y Con el dedo en el gatillo.

Como novelista tuvo destacada producción, más de 30 obras, entre ellas Murieron a mitad del río, Palabras mayores, La estrella vacía, La carcajada del gato y Casi el paraíso.

Seguía muy de cerca el pugilismo, y por eso fue natural que fuera fundador del Consejo Mundial de Boxeo y presidente de la comisión de box y lucha del Distrito Federal.

Aunque a final de su vida ambicionó haber estudiado con método, su labor es uno de los ejemplos superiores de instinto, olfato e intuición periodísticos, de esa curiosidad regida por las corazonadas y el escepticismo, apunta José Luis Martínez.

Falleció el 20 de enero de 1985.

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