La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) logró ubicarse como la cuarta mejor casa de estudios en el país, de acuerdo con el ranking mundial Times Higher Education (THE). No se trata de cualquier cosa si consideramos que THE es una de las dos casas evaluadoras más reconocidas a nivel global si se trata de calificar a instituciones de educación superior. Ese logro cobra relevancia porque este año no ha sido fácil para la máxima casa de estudios de la entidad. Con ese resultado, es posible sostener que fracasó la campaña de desprestigio montada a raíz de una investigación abierta por la unidad de inteligencia financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda (SHCP) que tuvo su origen en una transacción financiera internacional. Ese logro pone en su lugar a quienes, escondidos en el anonimato, desataron una campaña negativa en redes sociales que terminó boicoteando la visita a la Feria Universitaria del Libro (FUL) del prestigiado director Francis Ford Coppola. La casa de estudios hidalguense sigue su ascenso para pesar de quienes apuestan por su desprestigio, aunque con ello lastimen a una institución clave para el ascenso social en una entidad como la nuestra, que sigue entre las más marginadas del país. El que la UAEH se encuentre solo debajo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es signo de que, pese a las limitaciones de Hidalgo, si las cosas se hacen bien, es posible salir del subdesarrollo sin esperar a que pasen décadas o incluso siglos. De filón. Cuando todavía no cumple un año su mandato, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha visitado la entidad 10 veces, con lo que rebasa todas las ocasiones que visitaron Hidalgo los anteriores tres presidentes. Y eso que el anterior, Enrique Peña, tenía en su gabinete a distinguidos priistas hidalguenses.

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