Pierdes y te vas

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Roberto pichardo

El Torneo Clausura 2020 está por comenzar y con ello los atisbos de un nuevo sucesor para el recién coronado Rayados de Monterrey. Entre estadísticas y futbol de estufa salta una cifra que no es ajena ni mucho menos sana en torno a la profesión ejercida desde el banquillo: un total de 47 entrenadores formaron parte de alguno de los 20 clubes de la Liga Mx. De estos, solo tres iniciarán el año con sus respectivos equipos.

Ricardo Ferretti (2010), Miguel Herrera (2017) e Ignacio Ambriz (2018) son los afortunados cuyos contratos han sido ratificados de cara al inicio de la década. Mientras que el Tuca y Nacho constituyen proyectos sólidos con argumentos para continuar, el caso del Piojo es distinto.

El escepticismo ha rodeado al exentrenador de la selección mexicana en cuestiones deportivas, así como a su persona debido al mal comportamiento dentro y fuera de la cancha. Aun así, Emilio Azcárraga Jean, propietario del Club América, le ha dado un nuevo voto de confianza. Habrá que esperar que la paciencia de la afición sea correspondiente.

Fuera de estos casos, la cifra histórica de directores técnicos que han desfilado sin fortuna por el césped azteca es alarmante. Se trata de un síntoma que consolida las sospechas en torno a un estancamiento de nuestro balompié, el cual se debe entre otros aspectos a la falta de continuidad de los proyectos deportivos y comerciales.

Monarcas con tres contrataciones y dos interinatos, fue el club que más personas tuvo al frente del primer equipo. Además de los entrenadores destituidos, un total de 17 fueron removidos de su puesto a lo largo del campeonato en disputa. Esto significa que una amplia cantidad de equipos tuvieron que replantear sus objetivos, visión deportiva y estilo de juego a la mitad del camino.

Por supuesto, el caso de Antonio Mohamed es el claro ejemplo de las bondades de dar un volantazo a tiempo. Aterrizado en la jornada 14, logró meter a Rayados a la liguilla como último lugar, además de reconstruir un vestuario roto y explotar las capacidades de hombres clave. El resto es historia.

Durante 2019, cada ocho días se nombraba a un nuevo entrenador. Esto contempla los interinatos, mismos que llegaron a ser de hasta dos hombres previo al nombramiento de un timonel permanente. La cultura de proyección a mediano y largo plazo es inexistente en nuestro futbol. La cuestión no es extender un proyecto fallido, sino plantear alcances y limitaciones factibles desde el inicio.

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