Ciudad de México.-

La construcción de una nueva planta cervecera en Apan provocaría problemas en el abastecimiento de agua para la población en los próximos años, advirtieron académicos.

De acuerdo con una publicación del portal Sin Embargo el 3 de diciembre, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que se requieren 75 litros de agua para la elaboración de un vaso de cerveza de 250 mililitros, lo que se traduce en 300 litros del vital líquido por cada litro de la bebida alcohólica.

Según el portal, la cervecera propiedad de la multinacional belga-brasileña AB InBev ha asegurado que el volumen de agua utilizado por cada litro de su producto ronda los tres litros, pero en la cifra no contemplan los insumos ni la actividad manufacturera, aclararon expertos.

José Luis Romo, secretario de Desarrollo Económico, detalló que el vital líquido que la empresa requerirá lo obtendrá del acuífero de Apan, el cual dota parcialmente a Apan, Almoloya, Tepeapulco, Emiliano Zapata y Tlanalapa. Especificó que la operación de la Cervecería Modelo del Centro extraerá 6.3 millones de metros cúbicos de agua subterránea cada año.

El “Acuerdo por el que se da a conocer el resultado de los estudios técnicos de las aguas nacionales del acuífero Apan, clave 1320, en el estado de Hidalgo, región hidrológico-administrativa aguas del Valle de México”, publicado en agosto de 2016 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) señala que con el volumen disponible es posible otorgar concesiones, pero advierte que podrían poner en riesgo el abastecimiento del vital líquido en la región.

“El incremento de las actividades agrícolas y de la población exigirá cada vez mayor demanda de agua para cubrir las necesidades básicas de los habitantes e impulsar las actividades económicas en la región, por lo que, ante un posible aumento en la demanda en los volúmenes de agua extraídos, se corre el riesgo de que la extracción de agua se incremente y rebase el volumen máximo que puede extraerse para mantener en condiciones sustentables al acuífero, generando la sobreexplotación del mismo, situación que pone en peligro el equilibrio del acuífero, la sustentabilidad ambiental y el abastecimiento para los habitantes de la región, impactando a las actividades productivas que dependen del agua y al medio ambiente”, indica el documento.

Romo Cruz explicó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ya otorgó los títulos de concesión del vital líquido a Grupo Modelo, pues, afirmó, “la disponibilidad de agua para la población está completamente garantizada […]. Todas las aristas ambientales y de sustentabilidad del proyecto están cubiertas”.

Además, subrayó que prácticamente todos los trámites, permisos y licencias están listos para arrancar con la obra en el primer trimestre del siguiente año. Únicamente está pendiente el ingreso de la manifestación de impacto ambiental (MIA), lo cual se realiza ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) una vez que el proyecto esté completo. Hasta entonces, las autoridades comenzarán con una consulta pública formal.

Académicos consultados por Sin embargo consideran que los habitantes de Apan se llevarán la rebanada más raquítica del pastel: pondrán su agua y a cambio recibirán algunos empleos. Cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) revelan que, hasta 2010, el 59 por ciento del total de la población de dicho municipio vivía en situación de pobreza.

Además, los académicos prevén que los problemas de abasto de agua potable se agudizarán en el municipio, hogar de más de 44 mil 500 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 2015.

El 27 de noviembre, Grupo Modelo anunció la inversión de 14 mil millones de pesos para la construcción de una nueva fábrica en ese municipio, que comenzará con sus operaciones durante el primer trimestre de 2019.

La planta será instalada en 200 hectáreas de terreno que fueron compradas por la cervecera al mismo, en la zona sur-oriente de Hidalgo, en los límites del Estado de México, Puebla y Tlaxcala.

En la residencia oficial de Los Pinos, frente al presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador de Hidalgo Omar Fayad Meneses, Grupo Modelo informó que la planta número ocho de la empresa en México tendrá una capacidad inicial para producir 12 millones de hectolitros al año, que se traduce en 3 mil 350 millones de botellas, para posteriormente alcanzar 24 millones de hectolitros.

Sin Embargo entrevistó a Roberto Constantino Toto, profesor-investigador del departamento de producción económica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Xochimilco, y Gian Carlo Delgado Ramos, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes coincidieron en que el abasto de agua en la población y en otras partes del estado se podría ver comprometido en los próximos años, tal como ha ocurrido en otras partes de la República mexicana.

Constantino Toto recordó que Grupo Modelo se ha enfrentado al descontento de habitantes, por lo menos, de Zacatecas y Coahuila, ya que sus plantas de producción han aprovechado el agua de las comunidades cercanas, además de contaminar los afluentes naturales. En el mediano y largo plazo, vaticinó, lo mismo ocurrirá en Hidalgo.

“Es altamente probable que lo que ocurra en el municipio de Apan, en Hidalgo, es un incremento intenso por la competencia del uso del agua”, pronosticó. Y agregó que “los antecedentes son buenos ejemplos de cuál ha sido el modelo bastante frecuente de impulso a las actividades económicas en el país”.

En el mismo sentido, el investigador Delgado Ramos declaró que los procesos de apropiación del vital líquido por parte de Grupo Modelo, progresivamente dejarán sin agua a las comunidades locales.

“Hay posibilidades de que haya disputas por el líquido, eso ya es una realidad en algunas zonas del país y se va a intensificar en la zona centro-norte […]. Las tensiones sociales van a llegar más tarde que temprano”, auguró.

Se favorece a las empresas, no a la población

El académico de la UAM externó su preocupación porque el Estado mexicano privilegie el abastecimiento de agua para el desarrollo de la actividad económica y no el suministro del vital líquido para el consumo humano.

Asimismo, criticó que las autoridades “han fallado” en ampliar, mantener y fortalecer los sistemas de infraestructura de tratamiento de agua, por lo que llamó urgentemente a que se implementen las inversiones de infraestructura necesarias para reducir el impacto ambiental y ecosistémico que la planta pudiera generar.

“Es posible trabajar en los próximos meses (antes del término de la planta) en el desarrollo y la implantación de una infraestructura remedial que pueda minimizar los efectos a través no solo del tratamiento de las aguas residuales, sino a través de su reincorporación en el sistema hídrico local, a fin de que no se vulnere a la región en materia de agua y no aumente la competencia desmedida por el uso del vital líquido entre un asunto económico y un asunto social”, sostuvo.

Desde esa perspectiva, en caso de no trabajar en la implementación de sistemas que aminoren la falta de disponibilidad de agua, las autoridades únicamente aumentarán la presión sobre los recursos naturales con un objetivo netamente económico, sin considerar el desequilibro ambiental crónico, señaló.

En la misma línea, el investigador de la UNAM manifestó que la escasez de agua se trata de un problema relacionado con la infraestructura y con la falta de atención al servicio público del vital líquido en las comunidades, ya que se prioriza el uso industrial.

Declaró que en el caso de la planta en Apan se favorece el interés económico: “Es una hipoteca del patrimonio natural del país para un negocio privado porque se hace uso de un bien común (que es el agua) para el capital privado”.

  • La Organización de las Naciones Unidas para la
    Alimentación y la Agricultura señala que se requieren 75 litros de agua para la elaboración de un vaso de cerveza de 250 mililitros, lo que se traduce en 300 litros del vital líquido por cada litro de la bebida alcohólica

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