El célebre abogado Juan Velásquez, Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), visitó ayer la capital del estado para hablar del proceso que enfrenta Gabriela Mejía, tesorera de la máxima casa de estudios de la entidad, luego de su irregular y abusiva detención el pasado 15 de junio. Acompañado del rector Adolfo Pontigo, Velásquez expuso que la primera irregularidad grave en el proceso es que a Mejía se le haya impedido enfrentarlo en libertad, como lo permite el nuevo sistema de justicia penal. La funcionaria universitaria, argumentó Velásquez, quien tiene casi 50 años de trayectoria como abogado postulante, no representa ningún peligro para la sociedad, pues tiene a su familia y trabajo en la capital hidalguense. Es, se infiere, una exageración que se le impida gozar de su libertad mientras enfrenta su proceso. El abogado, quien tiene también casi medio siglo de trayectoria como académico en el nivel licenciatura y posgrado, preguntó: ¿por qué el caso Mejía es investigado por una fiscalía de delitos ordinarios cuando debería ser atraído por la fiscalía especializada para delitos electorales? Por su parte, la abogada Carla Pratt Corzo, quien también lleva la defensa de Mejía, enlistó otras anomalías en el proceso, una de las cuales tiene que ver con la violación de las cajas que llevaba la camioneta que conducía Mejía y que son clave para sustentar el supuesto delito por el cual se le acusa. Pratt también recordó la violación a los derechos humanos y tortura que sufrió Mejía, que de igual forma fueron denunciados para iniciar otra carpeta de investigación. Con las anomalías expuestas ayer en la conferencia de prensa, resulta cada vez más evidente que hay una intencionalidad ajena a la razón jurídica que sustenta el proceso contra Mejía. La verdad, al final, expondrá a la mano que ha mecido la cuna detrás de una compleja embestida contra la Autónoma de Hidalgo. De filón. Ayer concluyeron las campañas, luego de tres largos meses. Queda el periodo de veda electoral, en el que sin duda, seremos testigos de más guerra sucia. Lo bueno es que solo faltan tres días.

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