Poco a poco, adaptarse a otro país

710
uaeh

A través de la movilidad internacional en Münster, Alemania, puedo resaltar un contraste enorme desde el inicio hasta la conclusión del intercambio

JESÚS IVÁN PÉREZ CHÁVEZ
Licenciatura en Derecho
Alemania

A lo largo de mi experiencia a través de la movilidad internacional en Münster, Alemania, puedo resaltar un contraste enorme comparando desde el inicio de mi proceso hasta ahora que he concluido esa increíble aventura, pues al principio me envolvían pensamientos de nerviosismo y temor, pues sabía que estaba a punto de iniciar una serie de retos y desafíos, estaba consciente de que viviría solo, lejos de mi familia y amigos, en una ciudad que solo conocía por fotos y una cultura de la cual no dominaba ni el idioma, pero justo eso fue lo que me motivo a aprovechar la oportunidad, pues era una forma de salir de mi zona de confort, de buscar nuevos panoramas y distintas formas de pensar. Recuerdo que los primeros días, aunque estaba lleno de nervios, incertidumbre y un poco de temor, las sensaciones de emoción, alegría e ilusión predominaron en mí.

Poco a poco en mi bicicleta fui conociendo la ciudad, era capaz de perderme y encontrar esos rincones especiales que con tanto gusto me incitaban a regresar.
Poco a poco el nerviosismo de comunicarme en otro idioma se convirtió en un anhelo por conocer nuevas formas de expresarme. Poco a poco me estaba superando, y no solo bastó el poder interactuar con un segundo idioma, también tuve la oportunidad de empezar a conocer el idioma alemán y con ese entender la cultura.

Poco a poco conocí gente maravillosa que al día de hoy puedo llamar amigos y amigas, y aunque una increíble distancia nos separa, mantenemos el contacto y el deseo de volver a encontrarnos en alguna otra parte del mundo.
Poco a poco el reto de la escuela y los constantes dolores de cabeza se transformaron en mi rutina y mi motivación, pues ver los avances que tenía a lo largo de los días me daba la satisfacción de saber que estaba en uno de los mejores momentos de mi vida hasta ahora.

Poco a poco los miedos e inseguridades los cambiaba por oportunidades que me hicieron crecer.
Poco a poco me convertí en un mejor estudiante, más autodidacta y en busca de conocimiento.
Poco a poco me sentía a gusto en mi ciudad, era libre y responsable.
Poco a poco me convertí en una mejor persona, que tenía empatía con los demás y disfrutaba de charlas tan variadas con gente de lugares tan distintos que solo una experiencia como esa puede reunir.
Poco a poco me di cuenta que el camino que llevo en la vida es el que quiero y el que me hace feliz.

Poco a poco me di cuenta que ese episodio estaba llegando a su fin, por lo que empecé a sentir nostalgia, pero eso fue solo por un instante, pues en todos los sentidos aproveché cada minuto que tuve, cambiando ese amargo sentimiento por una ilusión de volver a rodearme de personas que tanto quiero y que me ha apoyado incondicionalmente, para compartir con ellos mis nuevas experiencias y aprendizajes.

Poco a poco comprendí que no era el final, sino el comienzo de un nuevo ciclo donde me siento con mayor motivación, energía y preparación para seguir desarrollando mis habilidades, incrementar mis conocimientos e ir en busca de nuevos desafíos.
Poco a poco uno se da cuenta que cada persona vive la experiencia a su manera, pero no hay que conformarse en escuchar las asombrosas historias.
Poco a poco hay que dar lo mejor de sí.

Comentarios