Pasada la tormenta que implicó la llegada de una nueva mayoría al Congreso local, las aguas paulatinamente se serenan y toman su cauce, lo que habla de una nueva normalidad democrática. Una manifestación de lo anterior fue lo que ocurrió ayer, cuando representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo estatales se reunieron para comenzar a trabajar el presupuesto del próximo año. En medio del encuentro, tanto el gobernador Omar Fayad como el presidente de la junta de gobierno del Congreso Ricardo Baptista se dieron un tiempo para informar a representantes de medios de comunicación sobre el sentido de la reunión y algunos avances. El gobernador Fayad adelantó que buscarán, junto con los legisladores locales y federales, tener un presupuesto equilibrado, que atienda las necesidades de las personas; deslizó que el de 2019 será el primer plan de gasto que será participativo, con lo que los estados podrán plantear sus necesidades, “tema inédito y distinto que el Legislativo y Ejecutivo federal darán a conocer más adelante”. El mandatario, además, planteó que el hecho de que hoy dos fuerzas políticas distintas encabecen el Legislativo y el Ejecutivo no significa que no puedan llegar a acuerdos. Por su parte, Baptista coincidió con el gobernador respecto a que no son adversarios y que entre ambos poderes existe una relación de respeto. Al menos en teoría, las posturas que ayer hicieron públicas, tanto Baptista como Fayad, hablan de que los ánimos se serenaron y que, al parecer, la guerra que prevaleció en las campañas y postcampañas ya terminó para bien de nuestra entidad. Vamos a ver si en las comparecencias, donde la tónica es cuestionar a los funcionarios por su desempeño (lo cual es sano, porque si no ¿cuál es el sentido del equilibrio de poderes?), priva la misma cordialidad. De filón. Dos meses y no se sabe nada de las 12 personas que desaparecieron en Huichapan. Se argumenta sigilo en las investigaciones. Bien, pero no se nos olvida.

Comentarios