Por resultar “incómodos” a políticos y empresarios corruptos, así como servidores públicos autoritarios y a la delincuencia organizada, los periodistas en México son objeto de ataques, amenazas, intimidaciones y de impunes asesinatos, lo que evidencia la incapacidad de las autoridades en sus tres órdenes de gobierno –federal, estatal y municipal– para garantizar la importante labor de los periodistas, ya sea por negligencia o complicidad.
Hace unas semanas Artículo 19, organización independiente de derechos humanos que trabaja alrededor del mundo para proteger y promover el derecho a la libertad de expresión, dio a conocer que durante el primer semestre de 2017, en un promedio de 15.7 horas fue agredido un periodista en México, y que en el 50 por ciento de los casos el responsable de los ataques fue un funcionario público.
Aunque en Hidalgo todavía no ha habido un asesinato de un periodista como ya ha ocurrido en Veracruz, Puebla, Estado de México, Guerrero, Chihuahua, Tamaulipas y Coahuila, entre otras entidades, llama la atención que las agresiones a periodistas se han incrementado en últimas fechas.
El caso más reciente se registró el miércoles 11 de octubre del año en curso en contra del reportero de Azteca Hidalgo, Arturo Torres, quien fue hostigado por un grupo de policías municipales (ocho elementos), algunos de los cuales viajaban a bordo de la patrulla 01251, quienes pretendían realizar una revisión de su equipo de trabajo, identificación y pertenencias cuando este grababa un operativo policiaco de vigilancia en la esquina de Ocampo y José María Morelos y Pavón, en el centro de Pachuca.
Los uniformados, quienes fueron captados en video durante el acoso contra el periodista (el cual puede visualizarse en el sitio https://www.facebook.com/aztecahgo/ con fecha 13 de octubre) argumentaron que los operadores de las cámaras de videovigilancia del C-2, les reportaron que el reportero y otro ciudadano con el que conversaba en la vía pública presuntamente actuaban de manera “sospechosa” y que por ello procedieron a la
revisión.
Seguramente la “sospechosa” actuación del reportero Arturo Torres –argumentada por los policías municipales– fue por la “portación” de una peligrosa cámara de video y de un micrófono propiedad de Azteca Hidalgo, según la experta opinión de los uniformados.
El reportero explicó que minutos antes de ser hostigado por los uniformados acudió a la calle Alejandro de Humboldt, en el populoso barrio El Arbolito, para captar imágenes de un automóvil que le fue reportado que presentaba impactos de bala en la carrocería, mismo que había sido abandonado en ese sitio tras haber chocado contra algún objeto.
Detalló que al llegar a ese lugar los policías municipales ya habían desplegado un operativo de vigilancia para tratar de ubicar a quienes tripulaban y habían abandonado el vehículo. El operativo se había extendido hasta la zona centro de la capital del estado.
Explicó que solicitó información a los policías sobre lo ocurrido, sin embargo no obtuvo ningún dato al respecto, percatándose de que los uniformados pretendían ocultar el hecho.
Añadió que entre las 18 y 18:30 horas se trasladó al centro de Pachuca para grabar imágenes del operativo de vigilancia desplegado por la Policía municipal para el noticiero de la noche y que fue cuando captó en video a un grupo de policías que estaban distraídos. Los uniformados, dijo, al percatarse de que eran grabados comenzaron con la intimidación en su contra y de otro ciudadano con el que conversaba en la esquina de Ocampo y José María Morelos y Pavón.
Los policías que lo acosaron con la revisión de su equipo de trabajo, identificación y pertenencias, a manera de justificación le dijeron posteriormente que el ciudadano con el que conversaba había sido detectado días antes en las inmediaciones de la presidencia municipal de Pachuca, y que presuntamente portaba un arma de fuego, de ahí que procedieron a realizar la revisión a ambos por su “sospechosa” actitud captada y reportada por operadores de las cámaras de videovigilancia del C-2.
No es la primera vez que elementos policiacos acosan y hostigan a periodistas en Hidalgo por realizar su labor informativa, por eso desde este espacio denunciamos este tipo de agresiones y exigimos al director de la Policía municipal aclare y explique públicamente el por qué de la actuación intimidatoria de los uniformados en contra del reportero Arturo Torres.
Aunque en este caso de intimidación fue por parte de policías municipales, como periodista y fundador de un diario en Hidalgo, hago un llamado al gobierno de Omar Fayad Meneses para que intervenga y se aclare el motivo del hostigamiento al reportero Arturo Torres, y también para que su administración garantice la labor informativa de los periodistas en la entidad, ya que es momento de prevenir y frenar cualquier tipo de ataque contra la libertad de expresión antes de que esta sea acallada por las balas, como ocurre en otras entidades federativas.

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