Lol Canul
Maestra en ciencias de la salud

Nuestro país es uno de los pocos privilegiados de poseer una amplia diversidad de flora, fauna, ecosistemas y procesos ecológicos en el mundo. En 1917 de manera histórica se inició la política nacional para la protección de áreas naturales, que son la herramienta para la protección de la naturaleza mexicana y de las que se han establecido grandes superficies alcanzando 90 millones de hectáreas.

El organismo encargado de la administración de las áreas naturales protegidas (ANP) es la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) que vela por las 182 áreas naturales protegidas marinas y terrestres que son parte esencial de la riqueza de nuestro país. Su importancia es enorme ya que la protección del patrimonio natural es fundamental para el mantenimiento de los servicios ecosistémicos, tales como la prevención del agua, el aire limpio, la obtención de alimentos y muchas materias primas. Además, realizan aportes significativos a la economía por medio del turismo y a la producción.

Hoy esos más de 100 años de trabajo continuo están peligro ya que el pasado 23 de abril se emitió un decreto en el Diario Oficial por el que se reduce el 75 por ciento del presupuesto para servicios generales, materiales y suministros de la Conanp. Este recorte pone en riesgo zonas esenciales para nuestro país así como las tareas de la comisión, entre las que se encuentran la protección de especies en peligro de extinción, el combate de incendios, así como los programas de desarrollo sostenible. Los efectos a los ecosistemas naturales pueden ser devastadores para la flora y la fauna, pero también para la riqueza cultural ya que en al menos 52 ANP hay comunidades indígenas que se han integrado al modelo de desarrollo sustentable de la comisión.

La medida ya tuvo impacto negativo reflejado en el cierre de oficinas de tres de las nueve direcciones regionales, obligándolas a mudarse a espacios reducidos y compartidos con instancias federales del sector ambiental. El debilitamiento por presupuesto afecta también a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), dificultando la tarea de velar por el cumplimiento de la legislación ambiental.

Para dar una idea de la magnitud del problema, se debe saber que el presupuesto destinado a la Conanp representa el 2.

5 por ciento del etiquetado para el cuidado ambiental en México mientras que la superficie bajo su resguardo equivale a 11 por ciento de la superficie terrestre y el 22 por ciento de las aguas del territorio nacional. Para este 2020 a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se le asignaron alrededor de 29 mil millones de pesos, cuya disminución acumulada desde 2016 es del 56 por ciento. De ese monto total, 22 mil millones corresponden a la Conagua. La Conanp y los organismos sectorizados se quedaron con tan solo 7 mil millones de pesos a repartirse; la Secretaría informó que la Conanp requiere 89 millones de pesos para poder funcionar. Con el historial de reducción, el presupuesto por hectárea protegida se ha reducido considerablemente en un 87 por ciento, pasando de un máximo histórico de 74.12 pesos en 2016 a 9.56 pesos en el proyecto de presupuesto de egresos de la federación de este 2020.

El convenio sobre la diversidad biológica (CDB) que aborda la biodiversidad como un tema de importancia mundial, denotando la preocupación ante su deterioro y reconoce su papel en la viabilidad de la vida en el planeta y en el bienestar humano, es el instrumento más importante en la promoción de la conservación de la biodiversidad y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Ese documento, del que México forma parte, establece que la conservación “in situ”, es decir, en el mismo lugar donde existe la diversidad, es el mecanismo más óptimo para lograr los objetivos de preservación y ordena a los gobiernos a contar con un sistema adecuado.

El recorte presupuestal a la Conanp no solamente representa un problema ecológico, social, cultural y económico sino que también se trata de una vulneración al derecho al medio ambiente sano, que establece que el desarrollo debe ser integral y sustentable. Aún es tiempo de reconsiderar la disminución presupuestal, salvemos nuestras áreas naturales protegidas.

Comentarios