Carlos Mejía refirió que la cuarentena afectó principalmente a los pequeños negocios y al comercio no registrado

Pachuca.- La pandemia del coronavirus (Covid-19) dejará en Hidalgo consecuencias más graves que las que son observadas en el contexto nacional en cuanto a desempleo y subocupación, previó el profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Carlos Mejía Reyes.

Con base en cifras recientes dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el especialista garza refirió que la cuarentena afectó principalmente a los pequeños negocios y al comercio no registrado, pues el 55 por ciento de las actividades laborales en México son en ese estatus, pero la situación se agrava en la entidad, donde la informalidad rebasa 60 puntos porcentuales.

“Muchos de los que cerraron su negocio, ante la pérdida de ganancias, no vuelven a abrir y por eso a pesar del riesgo salen a vender cosas a la calle. La gente tiene que comer”, alertó el profesor del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu).

Ese escenario coincide con lo propuesto por la Teoría de la Sociedad del Riesgo, de Ulrich Beck, quien sostiene que ante un fenómeno de riesgo que no era esperado, quienes se ven más afectados son los pobres, los más vulnerables y quienes tienen peores ocupaciones, expuso el también doctor en sociología por la Universitat Autònoma de Barcelona.

“Es necesario tener en cuenta que nos encontramos en una sociedad donde el trabajo precario o el deterioro de condiciones laborales es la normalidad. Hay menos actividad formal y estable, predomina el trabajo flexible y precarizado”, afirmó Mejía Reyes, al considerar la situación como otra pandemia, ya que, en números duros, hay más personas en sin fuente de sustento que enfermos del Covid-19.

Dejaron de laborar 12 millones de personas El profesor adscrito al área académica de sociología y demografía de la máxima casa de estudios de la entidad citó que la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), hecha por el Inegi y dada a conocer el primero de junio, reveló que a nivel nacional la población económicamente activa, es decir, la que tiene ocupación o busca una, disminuyó en 12 millones de personas, eso significa que ese sector dejó de laborar.

Al respecto, el científico explicó que, de esas 12 millones, 9 millones perdieron su puesto, mientras que el resto suspendieron sus actividades a causa de la pandemia. La encuesta señaló que la población ocupada disminuyó de 57.4 millones a 45.4 millones de personas, mientras que la tasa de participación laboral bajó a 47.5 puntos porcentuales, cuando en marzo estaba en 59.8.

Por su parte, la población no ocupada con disponibilidad para trabajar, pero sin buscar un empleo, pasó de 5.9 millones en marzo a 20 millones de personas en abril de 2020, es decir, aumentó 24.5 por ciento. Dichas personas, en su mayoría, están a la espera de retomar sus jornadas.

Recordó que el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al Covid-19 como una pandemia, mientras que en México el 18 de ese mes se presentó la primera muerte a causa de la enfermedad, por lo que el día 23 comenzaron a suspenderse los movimientos presenciales, pero hasta el 30 de marzo se declaró en el país una emergencia sanitaria. Por ello, fue hasta abril cuando se hizo presente el problema del empleo.

Cabe destacar que el gobierno federal destinó un millón de créditos de 25 mil pesos para comerciantes y micro-empresarios afectados, mediante el programa Tandas para el bienestar, la mitad de los préstamos son para la economía formal y la otra para la informal. Igualmente, el esquema Crédito solidario a la palabra busca beneficiar a 191 mil 181 patrones de pequeñas y medianas firmas.

La informalidad en la entidad es de más del 60 por ciento, por encima de la media nacional

Comentarios