El domingo 3 de febrero la afición estará al pendiente de la edición número 53 del Super Bowl –o Súper Tazón, como se le decía antes en el país–, evento que reúne a los dos mejores equipos de la NFL. Y como uno de sus protagonistas será, nuevamente, el mariscal de campo Tom Brady, aquí algunas razones por las cuales los fanáticos del futbol americano detestan al veterano jugador de los Patriotas de Nueva Inglaterra…

5. Su guapura. Si hay algo que a los fans de la NFL les cuesta admitir, es que Tom Brady es uno de los atletas más galanes en la historia del deporte contemporáneo. Vamos, si Miguel Ángel –el artista del Renacimiento y tortuga ninja ocasional– viviera en nuestros días, es probable que su David estuviera inspirado en Brady gracias a su rostro angelical y figura apolínea. Si a eso le añadimos que su esposa, la supermodelo Giselle Bündchen, es también una de las mujeres más hermosas del orbe, el odio crece hasta la estratósfera.

4. El Deflategate. Aunque el odio hacia Brady ya era grande, este escándalo lo hizo colosal. El 18 de enero de 2015, durante la final de la AFC entre los Patriotas y los Potros de Indianápolis, donde terminarían ganando los primeros 45-7, fue denunciado que los ovoides empleados durante la segunda mitad del juego estaban desinflados, lo cual fue comprobado posteriormente por una comisión investigadora. En condiciones justas, los Pats debieron ser eliminados por trampa, pero la NFL se limitó a multar económicamente al equipo. Brady fue suspendido cuatro partidos, pero una apelación impidió el castigo. Así, en medio de la infamia, TB12 ganó su cuarto anillo de campeón ante los Halcones Marinos de Seattle.

3. Porque debía ser un “don nadie”. El libro de la vida parecía no tener un gran camino para Brady. Vamos, durante el año 2000 fue electo en la sexta ronda del draft de la NFL en el lugar 199, en ninguna evaluación atlética figuraba como una promesa a seguir, los directivos de los Pats no veían futuro en él y estaba relegado a ser el suplente de Drew Bledsoe. En pocas palabras, Tom Brady era un “don nadie”, un segundón. No obstante, el deporte en ocasiones brinda sorpresas: el papanatas ese se convirtió en figura de la NFL, sobrevivió a estrellas de la talla de Peyton Manning, Ben Roethlisberger y Donovan McNabb y, además, el muy pelado ha ganado cinco Super Bowls. Maldito bastardo.

2. Es la máxima representación del White trash. Bueno, no; ese es Donald Trump… pero Brady no se queda lejos debido a que por ahí de 2016 se dijo simpatizante del magnate para ser presidente de Estados Unidos. La historia ya la sabemos todos y el discurso de odio-racismo de Trump continúa hasta nuestros días; incluso, contaminó a la NFL al incitar a la suspensión de los jugadores afroestadunidenses que hicieran protestas en los emparrillados. Aunque Brady ya reconoció que su apoyo al ahora mandatario no fue una de las mejores ideas, no le podemos perdonar que, como uno de los atletas más mediáticos del mundo, pasara de largo la oportunidad de pronunciarse en contra del mandatario. Gracias al cielo que tenemos a Colin Kaepernick.

1. Es un ganador. Y la razón principal por la que la gente odia a Brady es que es una máquina de conquistar títulos que se ha construido a sí mismo temporada tras temporada. Su paciencia para mejorar sus deficiencias como atleta es una tremenda virtud de la que muchos carecemos y que, en el fondo, envidiamos. Es tanta su sed de triunfo que ha roto varios récords de la NFL tanto en temporada regular como en playoffs y este domingo, aunque pierda, impondrá uno o dos más. La carrera de Brady es, simplemente, sobresaliente. Y sí, eso no borra el hecho de que te odiamos, hijo de la ch%&=”…

Pues bien, que tengan un espectacular Súper Tazón. Que cada jugada les haga perder el aliento; que los comentaristas sean atinados y que Maroon 5 no haga pendejadas en su show de medio tiempo.

 Tom Brady

@Lucasvselmundo

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