Por qué te crees defensora de las mujeres? No me creo, soy.

Soy porque mi tía fue asesinada y todos, incluso su cuerpo y el de sus dos hijas asesinadas con ella, dicen que fueron feminicidios que siguen impunes 22 años después.

Soy porque mi prima fue asesinada y las marcas por todo su cuerpo dicen que fue feminicidio.

Soy porque mis abuelas, mis tías y mi madre fueron golpeadas en sus matrimonios. Mis abuelas resistieron, las demás no.

Soy porque me crió una matriarca que tiene Piedad por nombre y mientras me leía sus historias bíblicas me enseñó que se ama a Dios, pero se defiende a las hijas.

Soy porque crecí entre el desgaste físico de mi madre por sentarse 10 horas detrás de una máquina de coser porque la responsabilidad paternal era una opción y no una obligación.

Soy porque una de mis mejores amigas está en una relación donde es golpeada y humillada y despierto cada mañana pensando en que un día será feminicidio.

Soy porque en todo el mundo una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual principalmente por parte de un compañero sentimental.

Soy porque solo 52 por ciento de las mujeres casadas o que viven en pareja deciden libremente sobre las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos y su salud sexual.

Soy porque cada cuatro minutos una mujer es violada en México.

Soy porque la ONU declaró la violencia de género en México como pandemia.

Soy porque la violencia contra la mujer es una causa de muerte e incapacidad entre las mujeres en edad reproductiva tan grave como el cáncer.

¿Por qué te crees defensora de las mujeres? No me creo, soy. Porque soy mujer y porque tengo miedo.

*Nací un 28 de octubre entre las convulsiones y el amor de mi madre. Me llamo Lorena, también Piedad por herencia de mi abuela, la mujer que nació en San Andrés Ixtlahuaca, Oaxaca, y fue llamada india por ofensa, lo que inspiró el orgullo de mis raíces. Mi padre me enseñó el amor por la cultura de mi México; mi abuelo a creer en Dios, pero mi hermano en la justicia social. Simulo que escribo y cuando lo pienso detenidamente no me interesa la política ni las banalidades; me interesa la gente, de dónde viene y a dónde va. Hablar es el mayor don con el que fuimos dotados, escribir no tanto.

Director del mal: Jorge A. Romero
Colaboradores viciosos: Mayte Romo, Luis Frías,
Ilallalí Hernández, Alma Santillán, Enid Carrillo,
Erasmo Valdés, Óscar Baños, Rafael Tiburcio,
Tania Magallanes, Daniel Fragoso, Julia Castillo,
Isabel Fraga, Antonio Madrid, Sonia Rueda, y otros que,
si bien no están, podrían caer en el vicio algún día.

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