Inicio Opinión Artículos Porque el gobernador de Hidalgo niega atención y soluciones, marcharemos 40...

Porque el gobernador de Hidalgo niega atención y soluciones, marcharemos 40 mil hidalguenses

434

El próximo 26 de septiembre, alrededor de 40 mil hidalguenses colmaremos las calles de Pachuca y la explanada de plaza Juárez en demanda de atención por parte del gobernador del estado Omar Fayad Meneses. Como lo señalaba en colaboración anterior, mucha ha sido nuestra insistencia para que se atienda la problemática; hemos acudido a todas las instancias y hecho todas las antesalas necesarias, pero lo único que hemos encontrado es un verdadero muro de contención; en Palacio de gobierno no se atiende, no se escucha y no se ve a los demandantes, y toda petición, aún la más mínima la vuelven un verdadero conflicto político. Han pasado ya dos años de la actual administración y lo cierto es que existen miles de comunidades indígenas y colonias populares donde aún no llega la “mano del señor Fayad”, muy por el contrario, tenemos, por ejemplo, 15 mil familias, indígenas en su mayoría, que recibía un apoyo alimentario, pero que, inmediatamente de la llegada a la gubernatura del licenciado Fayad, les fueron retirados con la promesa de que tendrían “opciones productivas”, ahora, ni una cosa ni otra. El gobierno del estado no solamente no aplica recursos de su erario a demandas elementales como agua potable, vivienda, energía eléctrica, caminos, construcción de escuelas y hospitales, etcétera, sino que los pocos recursos logrados por el Movimiento Antorchista en la federación los secuestra y los que aplica se los otorga a empresas que pretenden quedarse con una buena tajada en detrimento de la obras ejecutadas y de sus beneficiarios, pues las hacen con material de mala calidad, o bien, como en el caso del albergue estudiantil indígena de Huejutla, pretenden “recortar metas” (dejar de construir la biblioteca, el auditorio y la cancha de usos múltiples), porque el presupuesto “no les alcanzó”; obviamente estamos ante un robo descarado que los jóvenes moradores del albergue no permitirán. En condiciones similares está la obra del albergue en Mineral de la Reforma. Esos son solo algunos ejemplos.

Pero volviendo a la esencia de mi colaboración. Sí, tendremos que acudir en miles para que nuestra voz se escuche y se cumplan tanto las promesas de campaña como el compromiso con los antorchistas hidalguenses de atender las demandas contenidas en el pliego petitorio de 2018 y las pendientes de 2017; entre las más importantes destacan: la construcción del hospital regional de Nopala, la continuación de la pavimentación del camino Acuautla-San Ambrosio, Huehuetla, la construcción de la unidad deportiva en las colonias antorchistas de la zona norponiente de Pachuca, la construcción de varios centros de salud en distintas comunidades de la Huasteca y la sierra Otomí-Tepehua, así como la pavimentación de varios caminos en las distintas regiones del estado, construcción y oficialización de escuelas y el apoyo al mejoramiento de la vivienda para más de 20 mil familias.

Además, demandaremos nuevamente que termine la connivencia entre el gobierno del estado y las presidencias municipales de Pachuca, Huejutla, San Felipe Orizatlán, San Bartolo Tutotepec y Meztitlán, cuyos alcaldes se niegan en redondo a atender a sus gobernados y presumen abiertamente que para ello cuentan no solo con el apoyo sino con la directriz del Ejecutivo del estado. En el primer caso, como lo sabe la opinión pública de Hidalgo, desde hace ya más de cuatro meses, los antorchistas pachuqueños, han instalado un plantón permanente frente a la Casa Rule, sede del ayuntamiento de la Bella Airosa y de las oficinas de la alcaldesa Yolanda Tellería, quien fiel y obediente al convenio con el gobierno del estado, tampoco escucha a sus gobernados que le solicitan agua potable, pavimentación, alumbrado público, etcétera, y que en una actitud arrogante, propia de la empresaria que es, señala que la presidencia municipal no es para “uso personal”; qué bien que lo menciona la presidenta, pues hasta hoy la imagen que ha dado es precisamente que es de uso personal de ella y de sus allegados. Y en lo que respecta, al presidente de Huejutla Raúl Badillo Ramírez el señor ni siquiera se digna a acudir a sus oficinas, pero mantiene su política de amedrentamiento en las comunidades indígenas para que no acudan a exigirle solución; en iguales circunstancias están los otros tres alcaldes, sintiéndose señores de horca y cuchillo en sus respectivos municipios, con la venia del gobierno, al menos eso dicen ellos.

Con motivo del segundo informe del señor gobernador, donde nos dice que uno de sus grandes logros fue cubrir al 90 por ciento la medicina necesaria en todos los hospitales y centros de salud del estado, ¿en serio, llegó al 90 por ciento?, ¿quién le dio esa cifra? La mayoría de las comunidades se siguen quejando precisamente de falta de medicina, atención médica, equipo, etcétera. Y, ¿sabrá don Omar Fayad que muchos de los que prestan el servicio médico son practicantes?, ¿y que aún en los hospitales generales hay enfermos casi agonizantes en los pasillos porque no hay suficientes camas? Dudas legítimas. Otra pregunta: ¿conocerá el señor gobernador el grado de inseguridad que tiene Hidalgo, que existen zonas donde se ha vuelto muy peligroso transitar a cualquier hora del día?

Por nuestra parte, encontrándonos en tan complicada situación, y agotadas todas las opciones a nuestro alcance, marcharemos miles de antorchistas reclamando atención y solución a las justas demandas planteadas en tiempo y forma ante el gobierno del estado; insistiremos en ello porque en primer lugar, son necesidades apremiantes que deben atenderse, porque es el derecho de los ciudadanos, aunque no guste a los funcionarios que seamos ciudadanos organizados y dispuestos a luchar por un poco de bienestar social, y dispuestos a que llegue a los hogares algo de esa riqueza social que las manos de los millones de trabajadores producen, por justicia social.

Comentarios