El futuro no se prevé, el porvenir se construye. Sin embargo, no tenemos el poder de construir el futuro de nuestros sueños. Porque el porvenir de México depende, por un lado, de lo que haremos como mexicanos, de lo que decidamos no dentro de 10 años, sino de lo que decidamos hoy y mañana; de las acciones que emprendamos, pero también del contexto internacional en el que México mantiene inexorablemente relaciones cada vez más estrechas. Todo esto nos enfrenta a una tarea gigantesca, prolongada y colectiva para enderezar a nuestro país, que se requerirá de una cultura sólida para enfrentar los retos con mucho trabajo, cultivando el jardín, que es tarea de una generación completa, teniendo un rumbo claro y haciendo trabajo constante. En efecto, esa tarea gigantesca, prolongada y colectiva que inició en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) hace poco más de dos décadas, en la que en aquellos días se comenzó un proyecto muy ambicioso que nadie imaginó, salvo sus creadores, qué tan grandes serían sus resultados; un proyecto lleno de ideas, metas, actividades, y también de obstáculos, algunos muy grandes. Y es preciso decir que dicho proyecto se basó en mejorar la calidad de la educación, involucrando actores y actividades novedosas en nuestra alma mater: la investigación, vinculación y extensión de las artes, la ciencia y cultura. En ese tiempo, la extraordinaria visión del rector en turno, el licenciado Gerardo Sosa Castelán, y con el apoyo de investigadores ilustres, se fijó en mejorar la calidad a través del fortalecimiento de la infraestructura de la UAEH, y con ello se mejoraría por añadidura la calidad de los programas educativos, la calidad de sus egresados, la calidad de la investigación científica, en fin, la calidad de la educación universitaria; y con todo ello, en la actualidad la calidad de los profesionistas que ya egresados ocuparon, ocupan y ocuparán puestos con gran dignidad en la industria, en la administración, en el gobierno y en la educación a nivel estatal, nacional y en otros países. Y a pesar que muchas voces insisten en decir erróneamente que la educación y el apoyo a la investigación científica es un “gasto”, que recuerden la frase de la doctora Otala: “Quien crea que el gasto educativo es alto, que considere el costo de la ignorancia”, porque con todo lo que ha ocurrido en nuestro estado, gracias a esa visión de proyecto educativo, de investigación, vinculación, divulgación e internacionalización permanente podemos ver con orgullo que todo lo que en ese tiempo se vislumbró y se aportó al desarrollo del estado fue una gran “inversión”.
Por eso es de gran relevancia el anuncio del próximo proyecto por parte del presidente del Patronato de la UAEH Gerardo Sosa Castelán, quien dio a conocer el proyecto para una preparatoria y escuela superior en Ixmiquilpan.
Finalmente ¡enhorabuena!, a los habitantes de Ixmiquilpan y a la comunidad universitaria por tan loable esfuerzo.

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