Fue claro Gerardo Sosa Castelán, presidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo: De no haber una resolución en cuentas congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), no habrá recursos para cubrir pagos a jubilados de la casa de estudios.

Al asistir a Radio UAEH Pachuca cuando cumplió 19 años de existencia dio a conocer proyectos de la institución, aparejados con los recursos de que disponen.

Aludió Sosa Castelán al Fondo de Jubilaciones, en vigor desde hace 30 años, en el que docentes y administrativos aportan entre 6 y 8 por ciento; la UAEH y el gobierno estatal, cada uno, otro 6 por ciento.

Puntualizó que en la primera ocasión en que fue legislador federal se obtuvieron 100 millones de pesos y en la segunda ocasión que fungió como tal, 300 millones más, así como intereses, que dan un aproximado superior a los mil 500 millones.

A la UIF le pareció singular que un plantel como la UAEH tuviera recursos de esa cuantía, que eran claros, transparentes, fruto de un ahorro.

Externó el presidente del Patronato su confianza de que pronto haya una respuesta a la petición de los universitarios.

También hizo público el reconocimiento al gobernador Omar Fayad y a la secretaria de Finanzas Jessica Blancas “porque se ha recibido con puntualidad el subsidio estatal, previamente aprobado por el Congreso local” que pasó de 600 a 950 millones”.

Puntualizó que el incremento fue de más de 250 millones, pese a que se habían manejado números diferentes.

Refrendó proyectos como la urbanización de la Ciudad Universitaria de Tulancingo, equipamiento de la torre de Posgrados y nuevos laboratorios.

Sobre acciones políticas, Sosa Castelán fue contundente al enfatizar que no participará como aspirante, en la renovación de ayuntamientos y, asimismo, no ser parte de ningún partido.

No soslayó que universitarios participen en procesos electorales, declarando: “Son ciudadanos; hacen uso de ese insoslayable derecho”.

La CNDH, en la mira

La elección de Rosario Piedra Ibarra para encabezar la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se concretó dentro de un clima de casi abierta violencia, porque, en especial, militantes de Acción Nacional calificaron el proceso de “amañado y sin transparencia”.

En los cuestionamientos, todavía se insiste en la opacidad de dos supuestos votos en una urna transparente que a la postre fueron, uno, papel en blanco y otro sufragio que no tenía nombre de candidato ni quien lo suscribía.

Además, los inconformes afirmaron que la hoy ombudsperson había mentido al señalar que se había separado de su militancia de Morena, en tanto que declaraba que su participación en este partido no era motivo de vergüenza.

Erróneamente, este espacio avizoró que al paso de los días, tras tomar posesión, los ánimos se atemperarían y la señora Piedra Ibarra se dedicaría a sus responsabilidades en la CNDH.

No ha ocurrido así, porque los señalamientos continúan, aunque la funcionaria parece hacerlos a un lado, ajustándose a lo que había mencionado de que no iba a “titubear ante el poder y menos antes Andrés Manuel López Obrador para denunciar abusos y violaciones”.

Inicialmente el gobernador de Querétaro, militante panista, Francisco Domínguez, anunció que no acatará recomendaciones de la Comisión porque la elección “había sido ilegal”.

Presuntamente hizo eco de un pronunciamiento de la Asociación Nacional de Gobernadores del PAN (Goan), aunque no se supo con claridad cuántos de esos mandatarios habían tomado esa similar decisión.

En el país hay 10 gobernadores de ascendencia blanquiazul.

Pero también la Asociación Nacional de Alcaldes (Anac) del PAN, tomó esta misma determinación de ignorar acciones de la presidenta de la CNDH.

Pero hubo una respuesta, que también pareció contundente.

Ricardo Monreal citó que todo servidor público está obligado a responder a señalamientos de la Comisión, y quien lo evada incurre en la figura de desacato, en términos del artículo 108 constitucional.

Hubo réplica de la senadora, muy combativa, Kenia López, panista, que aludió al artículo 102, en donde se establece que la presidencia se gana con el respaldo de las dos terceras partes de los senadores “lo que no ocurrió el 12 de noviembre”.

Se sabe que los inconformes recurrirán a otras instancias como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y a la Sala Superior del Tribunal Electoral.

Ante esto, el presidente López Obrador ha reiterado los merecimientos de Rosario Piedra, aunque dejando muy en claro que este era un tema que ya estaba fuera de la autoridad del Ejecutivo.

No se puede soslayar en lo que se refiere a AMLO, que mantiene lealtades con quienes de tiempo atrás se adhirieron a sus acciones políticas, como es el caso de la familia Ibarra de Piedra
Y de lo sucedido, a manera de encontrar terrenos conciliatorios, pudiera ser que se operara una estrategia política, para negociar las que hasta ahora han sido quejas reiteradas en ese proceso.

PRI mantiene dirigencia

Cuando en febrero pasado Erika Hernández llegó a la dirigencia del priismo estatal se elucubró, quizá anticipadamente, que su responsabilidad sería transitoria y que antes de que iniciara oficialmente el inicio del proceso electoral para renovar las 84 alcaldías, sería relevada.

Con ella, en calidad de secretario general, se incorporó Julio Valera Piedras, tras ser secretario de Organización.

Ya, en sus actividades institucionales, hubo otra especulación, afirmándose que por la llamada prelación, Valera sería el nuevo presidente del CDE del Tricolor.

Pero al paso de semanas, meses, se observó en ambos una actitud más que discreta en sus funciones, sin asomo alguno de sus propósitos personales.

Hernández Rodríguez reiteró que se buscaba la unidad de los priistas, sin llegar a pronunciamientos provocadores, exultantes, sino en forma razonada, un tanto alejada de los discursos aguerridos de antaño en el Revolucionario Institucional.

Pudiera interpretarse que esas formas de actuar les han permitido, a ambos, Erika Hernández y Julio Valera, avanzar en sus acciones proselitistas, aunque sin dar a conocer en concreto cómo se han fortalecido.

Esto pudiera explicar que el CEN priista, tácitamente, reconocía empeños y anunció, a través del responsable de Organización a nivel nacional, Ricardo Aguilar, que seguirán en sus encargos, esto a poco tiempo de que formalmente se dé la voz de arranque a la contienda de elecciones municipales.

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