Preguntas sobre la disfunción sexual femenina (Primera parte)

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Pachuca.- ¿Qué es la disfunción sexual femenina?

Todas las mujeres son distintas y sus necesidades sexuales y problemas no se pueden encajar fácilmente en un patrón o categoría. El sistema de clasificación que se utiliza en la actualidad no es lo más completo que podría ser pero resulta útil al proporcionarnos un marco para la definición de las dificultades sexuales. En términos generales las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito. Estas pueden ser tratadas de forma diferente utilizando una combinación (o todas) las terapias que serán mencionadas.

Disfunciones del deseo

*¿Cuáles son las señales de perdida de deseo sexual, es muy común este problema entre las mujeres?

El deseo sexual es una fuerza biológica que hace buscar al otro y actuar de esa forma. Un 30 por ciento de mujeres no tienen ningún tipo de deseo sexual. Algunas pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida por ejemplo durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, o durante periodos de crisis, cambios bruscos en sus vidas o enfermedad. Para otras esta situación puede volverse crónica y causarles un gran malestar. Las señales son la falta de interés en iniciar o participar en actos sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías. No se pierde la necesidad de ser abrazada y sentirse querida sino más bien el interés por el coito se ve reducido o desaparece por completo. Esto puede causar problemas dentro de la relación ya que la pareja puede sentirse rechazada o abandonada.

*¿Cuáles son las causas de la pérdida de deseo?

El deseo es un impulso que hace comportarnos de una manera cuando nos sentimos sexualmente excitados. El deseo no es algo estático y por tanto va cambiando con el paso del tiempo. Existen muchos motivos por los cuales se puede perder el deseo sexual, puede deberse a un problema físico o psicológico o una combinación de los dos.

Algunas causas físicas que pueden dar como resultado la pérdida del apetito sexual son las intervenciones quirúrgicas, desarreglos hormonales y ciertas enfermedades como la diabetes, cardiopatías, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión.

Otros factores son cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor (como la ansiedad), obesidad o una mala imagen del propio cuerpo, la relación con la pareja, episodios sexuales traumáticos en el pasado y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas. La falta de tiempo y oportunidad para la intimidad también pueden provocar una pérdida del deseo sexual. Se puede deber a algo tan simple como el aburrimiento y el exceso conocimiento de la rutina sexual o algo en la pareja que produce rechazo (el olor corporal, el no afeitarse o incluso que tenga las uñas sucias).

Toda mujer tiene una serie de circunstancias únicas que le pueden hacer perder el deseo sexual y de la misma forma el tratamiento también debe ser individual y pensado expresamente para cada una y sus necesidades. No existe ningún tratamiento que sea válido y efectivo para todas, por tanto un buen conocimiento de la naturaleza exacta del problema es fundamental para poder tratar a cada una. Si estás en una relación y tienes pareja puede ser una buena idea que esta acuda también a las sesiones de terapia. Siempre que sea posible el tratamiento debe incluir a ambos.

Esto hará que sientas apoyo y ayudará a comprender que no lo estás haciendo todo sola. Si no tienes pareja podrás igualmente seguir el tratamiento sola.

*¿Cómo se puede tratar la perdida de deseo?

En principio se necesita una historia clínica detallada que incluya el aspecto médico sexual y social. Esto puede ser muy embarazoso en un primer momento ya que tendrás que comentar temas íntimos con un extraño pero en cuanto la consulta avance te sentirás más relajada y empezarás a comprender la importancia de estas preguntas. Dependiendo de la persona que consultes y del tipo de problema puede que se te haga un reconocimiento (con tu consentimiento) y se te extraiga una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales. Otras simples pruebas pueden incluir un análisis de orina y medirte la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual.

Los tratamientos para resolver cualquier condición médica subyacente que puede estar contribuyendo e incluso causando la disfunción, deben iniciarse antes de nada. Esto en sí ayudará a aliviar algunos de los síntomas de la pérdida del deseo sexual. Los diferentes tratamientos pueden variar según el experto que usted decida consultar pero en términos generales entran en unas pocas categorías diferenciadas aunque con algún solapamiento.

Puede ser uno, todos o una combinación de terapia sexual, terapia psicosexual, consejos-orientación, tratamiento médico, tratamientos para corregir hábitos de vida como la obesidad el alcohol y las drogas

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