¿Se puede vivir de la música?

El Instituto de Artes (IA) fue creado por el Honorable Consejo Universitario el 12 de diciembre de 2001, estableciendo como sede la antigua hacienda minera de San Cayetano del siglo XVIII en Mineral del Monte.

El 8 de marzo de 2002, una vez concluida la rehabilitación del inmueble, fueron inauguradas las instalaciones con la oferta académica de las licenciaturas en música, artes visuales y danza, y en los años posteriores fueron creados los cuerpos académicos, los cuales tienen como propósito compartir de manera colegiada una o más líneas de generación y aplicación innovadora del conocimiento, que permiten a los profesores incursionar no solamente en la enseñanza, sino también en la actualización de programas y la investigación.

El profesor del área académica de música Mauricio Hernández Monterrubio comentó que la música, como todas las artes (danza, artes visuales y teatro), siempre ha contado con una mala reputación en la sociedad porque no se ha entendido cuál es el papel del artista en ella. Generalmente, las personas piensan que del arte no se vive y que el futuro del artista, “económicamente hablando”, es incierto.

El maestro Mauricio Hernández compartió que vive de la música desde hace más de 22 años y, efectivamente, no puede compararse lo que gana un médico o un abogado con lo que perciben los artistas, sin embargo, hay muchos campos en los que un artista puede incorporarse laboralmente, lo que debe ser difundido para que la sociedad comprenda que sí puede vivirse del arte.

Un músico puede desempeñarse en muchas actividades, como dar clases, componer música original, tocar un instrumento, cantar, arreglar, grabar, producir, mezclar, hacer videos, hacer investigación y un sinfín de actividades que facilitan el poder tener un sustento económico digno como en cualquier carrera profesional.

Ejemplo de ello es Hernández Monterrubio, quien trabaja como profesor de tiempo completo en el IA de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y una de las actividades que desempeña en la máxima casa de estudios de la entidad es la de fomentar la investigación musical.

El Cuerpo Académico de Música, en el que trabaja Mauricio Hernández, fomenta la investigación en la línea “Rescate, creación y difusión de obras musicales”, en donde miembros de esta han logrado generar diversos productos, como conciertos, libros y discos, por medio de lo cual han mostrado el quehacer de los investigadores.

Por citar algunos ejemplos, y antes de entrar en materia sobre los libros editados recientemente por la UAEH, podemos citar un interesante disco donde rescataron obras para orquesta de cámara con solista, de compositores mexicanos, de las cuales no existen registros de grabación anterior a la del cuerpo académico; asimismo, destaca el material musical de cámara del compositor mexicano Miguel Bernal Jiménez, en el que también recuperaron dos obras, una para piano y otra escrita originalmente para cuarteto de cuerdas, pero grabada en una transcripción para cuarteto de guitarras. El resultado de esas producciones discográficas ha sido, precisamente, el rescate de obras que son poco interpretadas o desconocidas en el medio musical, además de darle un lugar privilegiado a la música mexicana de ese tipo, a lo que apuntala el trabajo en materia de investigación del Cuerpo Académico de Música.

Además, los estudios musicales realizados en la UAEH y enfatizados en la línea de investigación tienen como objetivo la creación de obras, por ello la alma mater hidalguense ha tenido a bien publicar dos piezas del maestro Mauricio Hernández Monterrubio.

La primera es una obra original titulada Preludio a dos, escrita para dos guitarras y que sin lugar a dudas servirá para acrecentar el repertorio nacional e internacional de la música de ese tipo. Ese pequeño preludio no es una obra de alto compromiso técnico, más bien su importancia radica en el fino trabajo que las dos guitarras deben efectuar para que las ideas musicales fluyan claramente entre sus imitaciones, esto es el trabajo de pregunta-respuesta que se presenta durante todo el preludio entre ambos instrumentos.

Música

La segunda obra es una transcripción de la Música acuática de George Friederic Haendel, que originalmente fue escrita para una sinfónica, por lo que el trabajo de Mauricio Hernández fue transcribirla para gran orquesta de guitarras. Fue realizada para cubrir la falta de repertorio para gran orquesta de guitarras; la complejidad de la transcripción radica en que está pensada en un trabajo estereofónico a 12 secciones, lo que dificulta en gran medida su ejecución.

Para poner en contexto a los lectores y hacer más clara la importancia de ese trabajo, podemos decir que una orquesta de guitarras generalmente está integrada por 12 o 16 miembros, quienes se distribuyen en cuatro secciones de tres o cuatro integrantes cada una. Eso quiere decir que la orquesta puede tocar una obra para cuarteto de guitarras sin ningún problema. Habitualmente, ese tipo de piezas son las que se ejecutan con las orquestas de guitarras, ya que el repertorio para gran orquesta de guitarras es casi nulo.

En el caso de la Música acuática de Haendel, el transcriptor trabajó en 12 secciones para poder realizar el trabajo estereofónico con toda la intención. Ese tipo de labor es inusual en las orquestas de guitarras y en ello radica su importancia.

Es relevante reconocer el trabajo de investigación, desarrollo e innovación del Cuerpo Académico de Música, por ello la UAEH y su Patronato apoyaron el proyecto de editar esos importantes materiales, que seguramente darán mucho de qué hablar en un futuro cercano. Con ello se espera que los lectores tengan un poco más claro el trabajo que realizan los músicos y puedan entender que sí puede vivirse del arte.

Ambos libros pueden consultarse en las bibliotecas de la UAEH y adquirirse en la librería Carácter del Pabellón Universitario, en la Ciudad del Conocimiento.

El ejercicio de la autonomía universitaria se proyecta también en investigaciones en materia de música, que por su pertinencia son editadas por la máxima casa de estudios de la entidad. Esperamos sus comentarios en la dirección electrónica: [email protected]

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