Una vez más, como en ocasiones históricas, está más que justificado enfocar nuestra atención en una de las universidades más sólidas de la nación, y para orgullo del pueblo hidalguense, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

La máxima casa de estudios de la entidad es una institución de alta cultura que ofrece una soberbia muestra de lo que debe ser un México mejor, el trabajar con energía, fortaleza y con absoluta integridad. Aunque su ejemplar integridad y fortaleza no son cualidades gratas para quienes combaten a morir los principios que le dieron origen.

En el estado no hay otra universidad de excelencia como nuestra máxima casa de estudios, además de ser la más antigua. Sin ella no se entiende la trayectoria del pueblo hidalguense. Sin la UAEH no seríamos lo que somos. Pertenece a todos los hidalguenses y todos se han beneficiado de su riqueza cultural a través de varias generaciones. No solo sus alumnos y académicos se nutren del espíritu de servicio que la inspiró desde su fundación y autonomía.

En efecto, la enorme fortaleza de la universidad quedó demostrada desde la primera etapa de su creación en 1869, que tiempo después ni la misma Revolución fue capaz de poner freno a su misión, como tampoco lo han hecho los avatares que se han suscitado a través de su historia; la institución sigue ahí fuerte, porque inexorablemente su fuerza inconmensurable se basa en el talento de sus universitarios, que con su disciplina y creatividad, la nutren; profesionales, hombres y mujeres del más alto nivel intelectual, de quienes podría sentirse orgulloso cualquier país del mundo, y que son los creadores que cambian al país.

Es posible que quien no conozca de manera cercana a la UAEH tenga una imagen que no esté apegada a la realidad y pase por alto la avalancha de diversas formas de creatividad y de trabajo que se realizan todos los días en los ámbitos universitarios, así como su patrimonio artístico y cultural.

Pero también es cierto que el patrimonio más importante de la Autónoma de Hidalgo lo constituyen los mismos universitarios, tanto los que forman parte de su historia como los que actualmente están en su ámbito, y los que cada año ingresan, quienes han logrado que la universidad sea el proyecto cultural más importante del estado en la actualidad.

Por lo anterior, es motivo de orgullo que 2019 fuera declarado como el año de los festejos del 150 aniversario de la UAEH. Al respecto, el rector Adolfo Pontigo Loyola dijo: “Estamos en los albores de 150 años de esta casa, la casa de todos ustedes, nuestra casa, hogar de una familia fuerte y aguerrida. Es nuestro turno de hacer historia.

“El próximo 3 de marzo tendremos el privilegio de rendir honores a quienes han construido esta institución”, porque “es nuestro turno de retribuir a la trayectoria de nuestra casa de estudios”, externó el primer universitario.

En ese sentido, el Consejo Universitario aprobó la formación de la comisión organizadora, integrada por 26 miembros de la comunidad universitaria y que recientemente tomó protesta. Enhorabuena al pueblo hidalguense por el 150 aniversario de la UAEH.

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