A nivel mundial algunas estadísticas revelan que el alto nivel de grasas en la sangre afecta a un 32 por ciento de los hombres y a un 27 por ciento de las mujeres

ELSA ÁNGELES

Pachuca.- Las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus y los tumores malignos continúan entre las tres principales causas de muerte en México, en el año 2000 representaron el 38.9 por ciento del total de las defunciones, aumentando a 43.6 por ciento para 2011.

Por ello, “las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el país, según datos de la Secretaría de Salud”, enfatizó Raquel Cariño Cortés, doctora en ciencias químicobiológicas e investigadora en el área académica de medicina de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cambios en el estilo de vida y alimentación son los que han incrementado la prevalencia de riesgo de mortalidad cardiovascular de una forma alarmante a nivel global.

“Las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta y los hábitos como la obesidad y las dislipidemias, es decir, alteración de colesterol y triglicéridos en la sangre, han tenido un crecimiento impactante en poco tiempo”, añadió la investigadora.

¿Quién es?

Raquel Cariño Cortés es doctora en ciencias químicobiológicas con especialidad en toxicología clínica por el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Es profesora investigadora en el área académica de medicina en el Centro de Investigación en Biología de la Reproducción del ICSa.

Pertenece al cuerpo académico en biología de la reproducción, con la línea de investigación en analgesia y antiinflamación inducida por neuroesteroides y antiinflamatorios no esteroides.

Es autora de 22 artículos de investigación publicados en revistas internacionales de gran impacto, dos capítulos del libro titulado Los antioxidantes y las enfermedades crónico-degenerativas y fue coeditora de la obra Gerontología, un enfoque multidisciplinario.

Actualmente trabaja en la evaluación de compuestos naturales útiles en el tratamiento del dolor e inflamación involucrado en enfermedades crónicas degenerativas, tales como las dislipidemias.

Sus causas

Las causas de niveles altos de colesterol y triglicéridos en la sangre son dos básicamente. Por un lado, el origen hereditario, cuando hay alteraciones en los genes que provocan que el organismo pierda capacidad para la absorción y eliminación de grasas.

La segunda causa, explicó la investigadora del Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) de la UAEH, “son los estilos de vida como son consumir alimentos ricos en grasas, azúcares y carbohidratos, a la vez que se come poco o mínima cantidad de frutas, verduras y fibra”.

Además de tener una vida sedentaria sin realizar actividades físicas o deportivas, así como un consumo habitual de alcohol y tabaco, y vivir bajo altos niveles de estrés.

También está relacionado con el consumo de ciertos medicamentos como son los diuréticos, corticoides y anticonceptivos.

Pacientes con padecimientos como hipotiroidismo, diabetes tipo dos o algún problema renal, tienen riesgo de padecer dislipidemias. Para detectarlas a tiempo es importante tener un monitoreo permanente a través de estudios de laboratorio.

Mal silencioso

Los niveles altos de colesterol y triglicéridos generalmente no presentan síntomas. “En algunos casos, puede haber depósitos de grasa en piel o tendones. Los triglicéridos muy elevados pueden ocasionar dolor abdominal y pancreatitis, además de fatiga, zumbido en los oídos, entre otros malestares”.

Los tratamientos actuales para las enfermedades cardiovasculares dependen de los cambios en el estilo de vida y, en ocasiones, el uso de medicamentos.

Su eficacia depende de su cumplimiento puntual, es decir, que las personas realmente cambien su dieta, incorporen la actividad física a su vida diaria, reorganicen sus tiempos para disminuir el estrés y tomen con puntualidad los medicamentos.

Pero la experiencia de los médicos, explicó la doctora Cariño, “es que las personas generalmente no tienen apego a los tratamientos y recomendaciones porque no perciben la gravedad que significa tener niveles altos de grasa en la sangre”.

Una opción: nutracéuticos

Ante el grave problema de salud pública que representa la presencia anormal de grasas en la sangre, conocido como dislipidemias, Raquel Cariño, doctora en ciencias químico biológicas e investigadora del área académica de medicina de la UAEH, trabaja en un proyecto para evaluar y difundir la eficacia de diversos compuestos bioactivos obtenidos de productos endémicos del país, como son el xoconostle y el mango ataulfo.

“Los efectos benéficos de estos frutos sobre las dislipidemias fueron confirmados mediante estudios en animales de laboratorio desde el enfoque preventivo, especialmente para disminuir los niveles de colesterol.

“Lo anterior, gracias a sus compuestos como la mangiferina y los ácidos grasos de la familia de los omega tres y omega seis encontrados en los residuos obtenidos del despulpado del mango y de las semillas del xoconostle.”

Los descubrimientos abren la posibilidad de desarrollar un nutracéutico a base de esos dos frutos para prevenir las enfermedades cardiovasculares entre personas que son consumidores de dietas con alto contenido de grasa.

¿Qué son las dislipidemias?

Las dislipidemias reciben también el nombre de hiperlipidemias y se producen cuando se alteran los niveles de lípidos o grasas en la sangre, principalmente colesterol y triglicéridos.

Los niveles anormales de grasa en la sangre contribuyen a la aterosclerosis que puede llevar a un infarto al miocardio o un accidente vascular cerebral.

La aterosclerosis cumple un papel central en tres de las primeras cinco causas de muerte en México, ya que es un proceso multifactorial causado por condiciones que dañan al endotelio en forma crónica.

El endotelio es un tejido que recubre la zona interna de los vasos sanguíneos, incluido el corazón, arterias, venas, es decir, es parte de una función esencial del sistema circulatorio del cuerpo porque, además, permite el intercambio de nutrientes y desechos.

“Las dislipidemias causan más de 4 millones de muertes prematuras por año, pues estiman que entre 40 y 66 por ciento de la población adulta en el mundo tiene niveles de colesterol o de algunas de sus fracciones en cifras por fuera de las deseables. Por lo que constituyen un problema de salud pública”, explicó Raquel Cariño.

A nivel mundial algunas estadísticas revelan que la dislipidemia en la población general alcanza un 32 por ciento en hombres y un 27 por ciento en mujeres, es más frecuente en hombres mayores de 45 años y en mujeres mayores de 55.

Las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus y los tumores malignos continúan entre las tres principales causas de muerte en México

Los tratamientos actuales para las enfermedades cardiovasculares dependen de los cambios en el estilo de vida y, en ocasiones, el uso de medicamentos

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