La trampa es una chicanada que está en el ADN del priismo, no importa el nivel de poder que ejerza ese partido. La minúscula representatividad de dicha fracción en el Congreso de Hidalgo promueve religiosamente esas malas prácticas. Ayer compareció, o eso intentó hacer, el secretario de Gobierno Simón Vargas Aguilar ante el pleno del Legislativo, pero un marcado grupo de “paleros” lanzó consignas e insultos contra la bancada morenista. Eso obligó al grupo parlamentario de la vinotinto a abandonar el recinto. Nadie en su sano juicio permanecería en un sitio donde no existen las mínimas garantías de seguridad. Ayer, por cierto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) asumió nuevamente la junta de gobierno. No es extraño que esa menuda representación que encabeza la maestra María Luisa Pérez Perusquía haya orquestado los vituperios contra la diputación morenista, provocando que estos reventaran la comparecencia del encargado de la política interna. No es la primera vez que los priistas se envalentonan en esta 64 Legislatura. En mayo, cuando se discutirían modificaciones a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, unas 200 personas invadieron la sede del Congreso. El diputado Julio Manuel Valera Piedras, primo del gobernador Omar Fayad, salió al paso y aclaró que eran ciudadanos libres que habían ido a felicitarlo con motivo de su onomástico. Un mes después, el grupo mayoritario de Morena decidió no asistir a la sesión del 25 de junio, cuando la oposición presentaría una iniciativa de reforma electoral distinta a la de Morena, por la presencia de grupos de choque que invadieron el pleno. Aquella ocasión, el coordinador de la fracción Ricardo Baptista González acusó que persiste intromisión del Poder Ejecutivo en el Legislativo, en una violación flagrante a la separación de poderes. Al inicio de la legislatura, en septiembre de 2018, los congresistas tricolores trataron de agenciarse la junta de gobierno a pesar
de que Morena ganó la mayoría de los escaños en las elecciones pasadas. Esto provocó un zafarrancho de dimensiones nunca antes vistas en el salón de plenos, incluso la Policía estatal ingresó para tratar de contener los ánimos. En los desmanes fueron identificados cuadros priistas, entre ellos la actual secretaria general del PRI en Pachuca Adriana Flores. Ayer, en conferencia de prensa, el legislador por el distrito 14 Baptista González declaró que una comparecencia no es para sacar a los funcionarios de sus oficinas con el objetivo de que vayan al Congreso de “aplaudidores”. Desde este espacio editorial agregaríamos: tampoco se utiliza a la ciudadanía para demostrar que son malos perdedores. Veamos qué buenas trae este año con el tricolor de nuevo al frente de la junta de gobierno y con Morena como abrumadora mayoría. De filón. ¿Cuántas escuelas y hospitales se podrían equipar con los 2 millones de pesos que cobró el apastelado DJ Steve Aoki?

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