Luego del acto donde fue lanzada la nueva marca turística Hidalgo Mágico, el gobernador Omar Fayad se dio tiempo para hablar con directores de cuatro diarios locales, entre ellos el de esta casa editorial. La intención del mandatario, se puede intuir, fue dialogar para sondear cuál es la percepción de quienes siguen su trabajo de manera constante en vísperas de la presentación de su primer Informe de Gobierno. El diálogo llevó con naturalidad a los puntos que han distinguido a su administración: su lucha contra la corrupción; su política de atracción de inversiones; su estrategia contra la inseguridad; su política para resolver el desabasto de medicamentos, y ahora su estrategia para atraer turistas a la entidad. En general, el mandatario juzga que su primer año de gobierno ha sido positivo. Encuentra que llegó en medio de un clima adverso acentuado por la crisis que provocó el gasolinazo a principios de año. Fue una crisis aguda producto del descontento legítimo de la población que después se agravó por el oportunismo de grupos de choque que pescan a río revuelto. Cuando se le preguntó qué le faltó hacer en su primer año, el mandatario respondió sin pensar demasiado: más infraestructura. Los fuertes recortes durante su primer año dejaron poco margen de maniobra a su administración en materia de obra pública. Al final una cosa queda clara: Fayad quiso marcar una diferencia con sus antecesores en sus estrategias de gobierno y la presentación de su informe no será la excepción. Será una ceremonia que sepultará el día del gobernador, ese acto apoteósico que servía para que las cortes rindieran pleitesía al mandatario en turno. De filón. Sin duda donde debe poner atención el mandatario en su segundo año de gobierno es en el fenómeno del huachicoleo. Un operativo de seguridad para hacer efectiva una orden judicial, en la comunidad de San Francisco Bojay, en Tula, terminó en enfrentamiento solo por la sospecha de los pobladores de que iban por ellos. Este fenómeno está cobrando otra dimensión y es necesario operar de fondo.

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