El libro de la semana

 

En torno al libro El proceso de producción cafetalero en la región vertiente del golfo de México de los autores Adrián González Romo, Danae Duana Ávila y Diana Xóchitl González Gómez, profesores investigadores del Instituto de Ciencias Económico Administrativas (ICEA) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), comentábamos la semana pasada de algunos aspectos importantes que inciden en esta actividad agrícola.

Entre otros temas, los autores mencionan la participación de las mujeres, en su calidad de socias o de trabajadoras en el cultivo, lo que les da diferente estatus.

Por otro lado, presenta un estudio de las exportaciones del café mexicano al mercado estadunidense, donde hay un ejercicio de cointegración para identificar si existen relaciones de largo plazo entre las exportaciones y el precio internacional del café, y donde el modelo econométrico planteado de manera logarítmica refleja que si el precio internacional del producto aumenta en uno por ciento, las exportaciones disminuirán 0.31 por ciento, haciendo que el sector cafetalero pierda competitividad, principalmente derivado de la falta de capacitación e inversión tecnológica.

Para finalizar el primer apartado, los autores permiten que el lector delibere los desafíos que enfrenta la pequeña cafeticultura en el contexto internacional y es que, con la globalización y las políticas neoliberales de los gobiernos, el comercio justo a veces pareciera una utopía y junto a factores que afectan el cultivo, como la roya, se merma la producción, lo que dificulta cumplir con los convenios de abastecimiento.

El primer capítulo de la segunda parte del libro se sitúa en la Sierra Norte de Puebla con las organizaciones totonacas y nos lleva a través del tiempo para entender las costumbres y movimientos indígenas en la zona cafetalera, muchos de los cuales, según los autores, nacen como acción directa gubernamental, otros son protegidos por corrientes de la Iglesia católica y están aquellos llamados “independientes”, relacionados con los partidos de izquierda. La Organización Independiente Totonaca (OIT), si bien triunfó de manera electoral en Huehuetla, también su dependencia financiera y política la orilló a su inminente declive. Por su parte, la Unidad Totonaca Náhuatl (Unitona) surgió con el apoyo de la

Iglesia en el año 2000 y sus ejes de trabajo fueron la concientización, el desarrollo integral, el apoyo a las formas tradicionales de organización indígena y la autonomía política.
“El sector agropecuario y fundamentalmente los campesinos indígenas sufren los embates del capitalismo, después del retiro del Estado con las instituciones que fomentaban el desarrollo y la integración”; con esta frase los autores dan pie al capítulo “Organización productiva en torno a la producción y comercialización de café en un entorno neoliberal y de descapitalización”, donde a partir de una muestra los investigadores señalan que en

Huehuetla 6 por ciento de los productores ocupan fertilizantes en sus plantíos de café, mientras que 63 por ciento de los encuestados realiza algún tipo de control de plaga y 95 por ciento realiza trabajos de replantación (reemplazar árboles que por diferentes circunstancias se han secado, helado o han sido atacados por alguna plaga o enfermedad).

En cuanto a la tecnificación únicamente 58.5 por ciento posee despulpadora, mientras que el resto debe recurrir al préstamo o renta de esta. Además, señalan que el principal motivo por el que se organizan los productores es por cuestiones económicas, con lo que obtienen beneficios para la producción y comercialización.

Siguiendo en Huehuetla, los autores puntualizan que en su mayoría las organizaciones están ligadas a los grupos políticos y son empleadas para fines electorales, muchas veces condicionando su apoyo para estos fines, lo que disminuye la capacidad productiva y competitiva del café de la zona.

El precio del café ha mostrado diversas fluctuaciones derivado, entre otras cosas, de los actos especulativos en la bolsa de Nueva York. En el caso mexicano, marcan los escritores, detectaron un repunte en el precio de la variedad arábiga entre 1993 y 1998. En la Sierra

Norte de Puebla encontraron que los productores optan por vender su producto en café pergamino, dado que el precio pagado por este es más alto que si se vende como café cereza. Al depender el costo local del internacional observaron que entre 2004 y 2005 existió una recuperación en los precios internacionales, por lo que el precio local para el café cereza fue de 3.50 pesos, mientras que para el café pergamino fue de 12 pesos, convirtiéndose en un incentivo para los productores de la Sierra Norte; sin embargo, los costos internacionales mostraron un descenso marcado en 2014 cuando disminuyeron por debajo de los 150 centavos de dólar por libra, lo que en consecuencia afectó a los productores locales.

El libro puede consultarse en las bibliotecas de la UAEH y en la librería Carácter de Ciudad del Conocimiento. Esperamos sus comentarios en la dirección electrónica: [email protected]

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