El 28 de agosto la alcaldesa de Pachuca Yolanda Tellería Beltrán anunció que las y los integrantes de su gabinete harían pública su declaración patrimonial, de intereses y fiscal. Después, el 5 de septiembre, asumió las riendas del ayuntamiento en plena plaza Independencia de la capital hidalguense. Y hoy, este lunes 19 de septiembre, se cumplen dos semanas de que entró en funciones y uno de sus primeros anuncios sigue sin concretarse. El lector podría pensar que dos semanas es muy poco, pero hacer pública la declaración patrimonial de sus funcionarios no es un objetivo que reclame demasiado trabajo. Aquí el tema es que el bono de confianza con que inicia un gobierno nuevo, como sucede ahora en los 83 ayuntamientos y en el Ejecutivo estatal, se acaba pronto si la ciudadanía no empieza a ver resultados o acciones que indiquen que el rumbo es distinto. Otro pendiente, por ejemplo, es el que anunció la alcaldesa Tellería el 5 de septiembre: ese día, en presencia de Omar Fayad, pidió la instalación de una mesa de trabajo con las áreas involucradas en la movilidad para iniciar estudios tendientes a reestructurar el sistema de transporte Tuzobús “y disminuir de inmediato el costo del pasaje”. Hoy, 15 días después, no se sabe qué ocurrió con esa propuesta que fue bien recibida por el gobernador Omar Fayad. La ciudadanía espera, pronto, respuestas a sus demandas. Los gobiernos recientemente instalados están obligados a actuar en función de las expectativas que crearon. No deben olvidarlo. De filón. Después de la debacle de los precios internacionales del petróleo, el sector en nuestro país sigue de capa caída. Esto se nota en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la federación para 2017 que recientemente entregó el secretario de Hacienda José Antonio Meade a las y los diputados federales. ¿Un ejemplo? El Ejecutivo federal plantea destinar 17 mil pesos, es decir, nada, al rubro “estudio de preinversión” para incrementar la capacidad de refinación en la Miguel Hidalgo de Tula.

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