Propone investigador guía para enfrentar efecto Covid-19

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El profesor de la UAEH Oswaldo Ortega explicó que fueron tomadas como referencia las estrategias exitosas aplicadas en ocho grandes épocas de la historia moderna

Pachuca.- “Estamos viviendo una era de incertidumbre compleja que nos obliga a reinterpretar la realidad, reconfigurar el futuro y reconstruir la sociedad, es decir, crear la nueva normalidad”, indicó el profesor investigador de la UAEH Oswaldo Ortega en su trabajo “Estrategias empresariales para la resiliencia organizacional”.

El documento, explicó a Libre por convicción Independiente de Hidalgo, busca ofrecer una guía de referencia para la formulación de acciones para que las organizaciones desarrollen una estrategia para hacer frente a los impactos que dejará la pandemia del coronavirus (Covid-19) tomando como referencia las estrategias exitosas aplicadas en ocho grandes acontecimientos (épocas) de la historia moderna de la humanidad, como es el caso de la gripe española.

La investigación, analiza, a partir de los postulados de Tomás Miklos y sus posturas de planeación introspectiva, retrospectiva, circunspectiva, fatalista y prospectiva, las diferentes circunstancias que han afectado a la humanidad en los últimos 100 años.

“En el análisis planteó una revisión de lo ocurrido en la gripe española hace 100 años, en la primera Guerra Mundial, en la gran depresión, en la segunda Guerra Mundial, en la Guerra Fría, en la gripe aviar, en la Gran Recesión y llegó a los posibles escenarios que se plantean en la época del Covid-19”, precisó.

Así, el investigador, perteneciente al área académica de ingeniería en el Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), generó una serie de estrategias que inciden en los ámbitos, individual, colectivo, operativo, financiero, de mercado, de negocios, gubernamental, normativo, político, económico, social, tecnológico, y de recursos humanos, estructural y de dirección.

Las propuestas, que pone de manifiesto en una tabla resumen, tienen como objetivo que el empresario, funcionario o tomador de decisiones, “se pueda parar frente a un plano y decidir la ruta que va a seguir, para que pueda establecer su propia estrategia de resiliencia”.

Al ofrecer detalles de su trabajo, señaló que sus indagatorias le permitieron constatar que medidas como cierre de negocios y el confinamiento masivo, ya se habían realizado en México durante la gripe española; además, los aspectos de sanitización de productos se aplicaron durante la gripe aviar, acontecida en 2003.

“Con esto, lo que pongo en evidencia es que muchas de las prácticas que estamos implementando ahorita, pues tienen su antecedente en fórmulas comprobadas en episodios pasados de alteración para la humanidad”, dijo Ortega.

En ese contexto, añadió que de momento no existe concretamente una posible ruta formal para hacer frente a los efectos de la pandemia.

“No hay evidencia empírica, ni investigaciones formales que digan este es el camino, porque todavía lo estamos viviendo, por ello, lo que hice fue identificar las propuestas que realizan diferentes instituciones serias, revistas científicas que se han manifestado respecto a las situaciones post pandemia o, por ejemplo, consultoras de negocios y firmas internacionales que han proyectado cuál sería el escenario”, puntualizó.

Algunas de las tendencias, dijo, son modificaciones de las jornadas laborales, tele trabajo, control de asistencia, control sanitario, “cuando veo todo eso, digo, sí está bien, pero todavía no sabemos si va a funcionar porque no podemos medirlo, debido a que está pasando”.

Derivado de esos análisis realizó un mapeo de las estrategias que han funcionado en las etapas y planteó, desde la perspectiva introspectiva, retrospectiva, circunspectiva, fatalista y prospectiva, las estrategias que han funcionado en las etapas pasadas y las categorizó en las áreas funcionales de las organizaciones y entonces planteó que pueden tomarse medidas ya comprobadas en cuestiones de mercadotecnia, producción, economía, política, organización, dirección, estructura, tecnología, entre otras.

Por ejemplo, dijo, en la primera Guerra Mundial se echó mano del sentido nacionalista para influir en los trabajadores de la necesidad de producir más y mejor para competir con otros países

“Lo que podemos rescatar de esa experiencia es que entonces, pues notros podemos retomar los aspectos de la comunicación, la motivación y el uso de medios para motivar a los trabajadores para orientar su desempeño hacia mejores niveles de producción y prácticas que se superpongan a la crisis”, detalló.

Otro caso fue el de la Gran Recesión, ocurrida hace 12 años. En aquel momento, dijo, los empresarios recurrieron a situar su capital en mercados de menor volatilidad, la regionalización de la producción y la integración de cadenas de suministro.

Sin “receta secreta”

En este contexto indicó que las estrategias para la recuperación económica tras la pandemia deben centrarse en el escenario particular de cada empresa y a partir de ello, “tomar las cosas con calma para posteriormente analizar, informarse o formarse, y posteriormente ir escudriñando la estrategia que funcione mejor, habrá algunos que recurran a la deuda, otros al uso de materia prima local, otros al paro técnico”.

Señaló que no existe una “receta secreta” como tal para salir adelante de la crisis, sino que por el contrario debe ejecutarse una combinación de estrategias acorde a las circunstancias particulares de cada estructura. “Cada organización tomará su propia decisión para ver cómo le hará frente a la pandemia, pero con un referente de una estrategia exitosa”.

Oswaldo Ortega dijo que la esperanza de que la economía se recupere está al alcance de todos, es decir, crear la nueva realidad, sin embargo, para ello hay que echar mano de las estrategias de resiliencia.

El investigador presentó su investigación “Estrategias empresariales para la resiliencia organizacional” en el marco del Seminario Internacional de Investigación en Administración y Negocios, realizado el jueves con participantes de Argentina, Colombia, Costa Rica y en el caso de México, del IPN, el Tecnológico de Puerto Vallarta y la universidad del Estado de México.

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