Los fraudes electorales hace mucho que dejaron de hacerse en las urnas. Ahora se trabaja desde antes de las elecciones con procedimientos mucho más elaborados. Se usan, eso sí, viejas prácticas como el clientelismo y la compra de votos, solo que de manera velada. Sin que podamos asegurar que eso vaya a pasar en la elección de julio próximo, es previsible que una estrategia para inducir el voto esté en marcha. Según una investigación hecha por el diario Reforma y que publicamos hoy en portada, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) intensificó, justo antes de la veda electoral, las afiliaciones masivas al programa de inclusión social Prospera. Se trata de un programa de gobierno que va dirigido justamente a la población más vulnerable del país y por tanto más proclive a ser manipulada, electoralmente hablando. Las acciones para integrar a alrededor de 86 mil familias ocurrieron entre febrero y el 29 de marzo de este año, y para lograrlo participaron funcionarios, alcaldes y hasta gobernadores. El secretario de Desarrollo Social federal Eviel Pérez Magaña estuvo muy activo viajando a varios estados, entre ellos, por supuesto Hidalgo, pero además viajó a Oaxaca, Coahuila, Querétaro, Tamaulipas, Puebla, Baja California, Durango y Aguascalientes. Y precisamente nuestra entidad fue la campeona en las afiliaciones masivas. El gobernador más activo, según informa Reforma, fue Omar Fayad, quien entre febrero y marzo encabezó cinco eventos en varios municipios donde anunció la incorporación de más de 59 mil familias y vocales del programa. ¿De dónde surge el repentino interés de afiliar a tantas miles de familias? La posibilidad de tener miles de electores agradecidos dispuestos a retribuir lo que el gobierno priista en turno logró para ellos podría ser una explicación. Así se maquinan las nuevas estrategias para inducir el voto. De filón. No es noticia nueva, pero los partidos políticos deben estar preocupados, pues en Hidalgo apenas 20.9 por ciento de la población de 18 años y más confía en estos.

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