Maricela Sánchez Ramírez
Estudiante de la licenciatura en psicología

Actualmente el acoso sexual dentro de las instituciones educativas ha dejado de considerarse un hecho común y cada vez son más las víctimas que deciden alzar la voz para dar a conocer la situación y se otorgue una sanción a quien lo realiza. Este tipo de acontecimientos son muy frecuentes dentro de la comunidad universitaria de nuestro país. Al respecto, una investigación documental arrojó datos como los que a continuación se describen: según la Secretaría de Educación Pública en el 2017 se tenían contabilizadas 5 mil 311 universidades a lo largo del territorio nacional, de las cuales solamente 13 de ellas contaban con un protocolo de acción y denuncia contra el acoso sexual, algunas de estas son la Universidad Autónoma de Sinaloa, la Universidad Veracruzana, la Universidad de Quintana Roo, la Universidad Autónoma de Chihuahua, Universidad de Guanajuato, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Iberoamericana y el Instituto Tecnológico de Monterrey (Briseño & Bernabé, 2017; Ilizaliturri, 2016).

Por otro lado, existen instituciones educativas que cuentan con artículos específicos, en varios de los documentos reglamentarios donde se muestra una postura de cero tolerancia ante casos de acoso u hostigamiento sexual; sin embargo no existe un documento oficial exclusivo para abordar esta problemática, lo cual hace que este hecho sea complejo en cuanto a prevenir, sancionar y erradicar.

La importancia de la creación de un protocolo de acción y denuncia contra el acoso sexual radica en que estos sirven para establecer de manera puntual, clara y objetiva la orientación y acompañamiento a las víctimas, así como las sanciones correspondientes y los registros de los casos. La creación conlleva por un lado un comprometido compromiso por parte de las autoridades universitarias; y por otro, una amplia investigación basada en evidencias, que dé sustento; en cuanto a su importancia y seriedad, para establecer líneas y protocolos de acción que atiendan esa problemática.

Referencias.
Briseño, M & Bernabé, T (2017). Violencia de género. Tequio, 5(2), (15-22).
Ilizaliturri, A (13 de abril de 2016). Animal Político. Recuperado de: https://www.animalpolitico.com/2016/04/universidades-reprobadas-solo-4-tienen-protocolos-contra-el-acoso-sexual/.

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