tintaAuguran beneficio económico, perjudicarían el ambiente y la salud

En el afán de mejorar la economía de la entidad y el país, autoridades de ambos órdenes gubernamentales aprueban y llevan a cabo la construcción de diversos proyectos, sin considerar las afectaciones ambientales y/o de salud de los habitantes donde implementan los trabajos.

En Hidalgo actualmente construyen la planta de generación de energía eléctrica en la localidad de Tepojaco, Tizayuca, misma que estará a cargo de la empresa Valorización de Residuos Sólidos Urbanos de México (Valorsum).

También desarrollan los trabajos del gasoducto Tuxpan-Tula a cargo de la empresa canadiense TransCanada; y está en proceso el Proyecto Pachuca, que consiste en trasladar los jales de la capital hidalguense a Epazoyucan para extraer oro, a cargo de Minera del Norte. Todos los proyectos están siendo rechazados por los habitantes.

Fallas de origen en negociación

Existe una falla en el proceso de negociación, donde siguen viendo a los pueblos como que deben tener menos calidad en sus servicios de salud, en sus escuelas o caminos, y por eso la gente ya se cansó, indicó la investigadora Silvia Mendoza Mendoza.

Lo anterior respecto al rechazo de la población a los diferentes proyectos que se construyen en la entidad, como en el caso del gasoducto Tuxpan-Tula que pasará por 17 municipios de Hidalgo y que afectará pueblos indígenas, de acuerdo con el estudio de la empresa.

La profesora investigadora del área académica de sociología y demografía del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) de la Universidad Autónoma de Hidalgo (UAEH) indicó que “hay una falla de origen, que tiene que ver de qué manera se comunican los proyectos y cómo se involucra a la población y cuáles son aquellos beneficios que deben tener”.

Explicó que en el caso del gasoducto, no es una mala idea visto en dos niveles, “por un lado, tenemos que pensar en que los procesos de modernización y de acceso a la tecnología significan hacer ciertas obras; pero por otro lado, tenemos a personas que históricamente han sido despojadas de sus bienes”.

Silvia Mendoza comentó que en el caso del gasoducto las personas deben tener claro en qué impacta, qué no impacta y cuáles son aquellos beneficios, “la gente no solo quiere beneficios económicos, porque saben que esos se evaporan, sino en términos de integración, de generación y preservación del sentido de comunidad.

“Se sigue viendo con prepotencia entonces por eso, la gente ya se cansó y no está dispuesta a ceder aquello que considera sus bienes, puede que estén mal, pero son
sus bienes y tienen control sobre ellos”, expuso.

tintaLa población está consciente
de la afectación a sus ecosistemas, porque aunque les ofrezcan empleos, solo les cubren una parte de dimensión de vida

 

Silvia Mendoza
Profesora investigadora del área académica de sociología y demografía del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado Hidalgo

 

Proyectos fallidos por daños ambientales

* Relleno metropolitano

En octubre de 2014, y tras invertir más de 15 millones de pesos, el gobierno de Hidalgo canceló la construcción del relleno sanitario metropolitano, luego del dictamen de la UNAM que determinó inviabilidad.

De acuerdo con el estudio, de llevarse a cabo el proyecto se pondrían en riesgo de contaminación los mantos freáticos que abastecen de agua a 19 municipios del Valle del Mezquital y de la región del Valle de Tizayuca.

El entonces gobernador Francisco Olvera confirmó la cancelación del complejo de 15 hectáreas localizado entre San Agustín Tlaxiaca y Zempoala; en el predio San Pedro, del ejido del mismo nombre, en San Agustín.

El documento del Instituto de Ecología de la UNAM que determinó la inviabilidad del relleno fue presentado por titulares de las agrupaciones Coordinadora Nacional Plan de Ayala, del Movimiento Tlaxiaca Despierta y del Frente Amplio Campesino, que sostuvieron la lucha en defensa de los recursos naturales, acuíferos y el medio ambiente.

* Relleno regional Chapantongo

Después de tres años de concluir la obra del relleno sanitario regional que beneficiaría a Alfajayucan, Chapantongo, Tepetitlán y Nopala de Villagrán, el sitio sigue sin operar, debido a que los pobladores de la localidad San Pedro la Paz, en el primer municipio, se oponen a su operatividad.

En Chapantongo se construyó el depósito de basura tipo C y que está equipado con una maquinaria compactadora manual, en una superficie de una hectárea con capacidad para albergar 50 toneladas de basura al día.

Tras la negativa de los habitantes, han realizado diversas mesas de diálogo, sin lograse algunos pactos.

tinta* Basurero tóxico de Zimapán

En 2010, funcionarios de la Secretaría de Gobernación e integrantes del movimiento Todos Somos Zimapán acordaron la cancelación definitiva de los permisos para operar un confinamiento de residuos tóxicos construido por la firma española Abengoa, con inversión de 12 millones de dólares.

La planta fue construida entre finales de 2004 y 2007 con capacidad para almacenar más de 170 mil toneladas de residuos peligrosos al año, sin embargo, no operó por orden del gobierno federal.

Abengoa y su representante en México, Befesa, presentaron una demanda contra el gobierno federal por violación del Acuerdo Internacional de Protección a las Inversiones, lo que le costó a México una indemnización de 50.5 millones de dólares.

* Gasoducto

La empresa TransCanada está en proceso de iniciar la construcción del gasoducto Tula-Tuxpan que dejará escasos beneficios sociales a habitantes de Hidalgo, y que además es señalado de dañar ecosistemas de localidades indígenas.

En la edición del 24 de octubre de 2016, Libre por convicción Independiente de Hidalgo publicó una investigación de la evaluación de impacto social elaborada por TransCanada, empresa ganadora de la licitación de la Comisión Federal de Electricidad para la construcción del gasoducto, la cual concluirá en 2017 y que atraviesa Veracruz, Puebla, Hidalgo y Estado de México.

Al construir el gasoducto, que transportará 886 millones de pies cúbicos de gas para centrales generadoras de electricidad de la zona centro del país, TransCanada impactará 225 localidades de 17 municipios de Hidalgo, entre ellos 78 pueblos indígenas, lugares sagrados y santuarios de origen otomí y hñahñu.

Dicho documento califica como seria la problemática que provocará dañar los espacios sagrados. La trasnacional invertirá millones de dólares, sin embargo creará pocas fuentes de empleo en el estado durante la edificación y además
25 años que durará el contrato.

proyecto* Proyecto Pachuca

Otro de los proyectos está detenido por sus posibles afectaciones al medio ambiente es el denominado Proyecto Pachuca, cuyo fin es trasladar más de 100 millones de toneladas de jales a Epazoyucan, para lixiviarlos, además de la construcción de una planta de beneficio.

Lo anterior, con el fin de dar tratamiento a remanentes minerales mediante la implementación de tecnología, que permitirá procesar hasta 2 mil 500 toneladas de jales para su transformación y recuperación de valores de oro y plata.

Sin embargo, la Sociedad Ecologista Hidalguense ha señalado que los jales contienen mercurio, arsénico y cianuro, elementos dañinos a la salud y el ambiente.

De acuerdo con el movimiento No a los Jales en Epazoyucan, el Proyecto Pachuca contaminará los mantos acuíferos de la zona; y apunta que las compañías mineras generan deterioros ambientales, que “ocasionan una irreparable degradación ambiental por la contaminación de suelo, aire y agua”.

Actualmente, la empresa Minera del Norte ya cuenta con los permisos de impacto ambiental, y el de cambio de uso de suelo, otorgados por la Semarnat. Queda pendiente el permiso que le otorgarán los municipios para efectuar sus labores.

tinta* Incineradora

El mes pasado, habitantes de Temascalapa, Estado de México, manifestaron su rechazo a la planta tratadora de residuos que construye la empresa Valorsum en la localidad Tepojaco, en Tizayuca, la cual, dijeron, incinerará alrededor de 2 mil 800 toneladas de basura diarias, afectando la salud de la población.

En rueda de prensa, habitantes señalaron que la planta incineradora afectará a 35 mil pobladores de 11 localidades de Temascalapa que está a 50 metros de Hidalgo; y pidieron a autoridades detener el proyecto del que no fueron consultados.

En agosto de este año, el titular de la Semarnat Rafael Pacchiano Alamán y el entonces gobernador Francisco Olvera colocaron en Tizayuca la primera piedra de la planta Valorsum, que generará energía eléctrica con residuos sólidos urbanos.

La semana pasada, representantes de la empresa Valorsum entregaron al presidente municipal de Tizayuca Gabriel García Rojas los estudios de impacto ambiental y permisos expedidos por los tres niveles de gobierno, los cuales garantizan que las emisiones de gases que generan no causan daños a la salud de habitantes.

Necesario, consenso ciudadano

Respecto al reclamo de la ciudadanía porque las autoridades no han realizado consultas públicas para conocer y avalar el proyecto, la investigadora refirió que son importantes, “pero además, las consultas públicas no son para informar, son para consensar, hacer el convencimiento del Universo total. Son procesos tremendamente largos y eso es lo que caracteriza a los pueblos indígenas”.

La experta comentó que lo viable sería primero mejorar las condiciones de esos pueblos, para que quienes encabezan los proyectos demuestren su buen actuar y puedan negociar con los habitantes construyendo carreteras, escuelas y servicios
de primera calidad.

En el tema del daño ambiental, Silvia Mendoza detalló que la población está consciente de la afectación a sus ecosistemas, porque aunque les ofrezcan empleos, solo les cubren una
parte de dimensión de vida.

“Pero la dimensión de vida también es que si talan árboles se quedan sin agua, si contaminan tienen que resolver ese asunto, si se incrementa la erosión corren el peligro de derrumbes. Al final, quienes resuelven los problemas inmediatos en las comunidades indígenas, son ellos mismos, con sus recursos y con lo poco que tienen”, reflexionó.

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