Pachuca.- El profesor investigador del área de biología de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Gerardo Sánchez Rojas explicó que la presunta presencia de pumas en las localidades Plomosas y Benito Juárez en Actopan, es poco probable por lo que podría tratarse más bien de perros ferales.

En entrevista para este diario, el biólogo de la máxima casa de estudios dijo que la entidad registra presencia de pumas o jaguares pero en zonas montañosas de la Sierra Madre Oriental; por lo que la ubicación geográfica de Actopan, en el Valle del Mezquital, rodeado por pueblos, campos de cultivo y desprovista de vegetación resulta muy poco probable un ejemplar de esa especie.

Detalló que aunque hubiese presencia, no existe probabilidad de grupos, pues el único felino que vive en manada es el león en África, todos los demás son solitarios ya que sus lazos no se dan por más de dos días.

“En realidad los ataques al ganado pueden ser producto de la actividad de perros, desde perros ferales que no están sujetos a ningún control y han aprendido a vivir en el entorno, o perros de casa que finalmente están sueltos y cuando cae la noche suelen participar de manera conjunta.”

Sánchez Rojas abundó que en ese sentido es fácil determinar quién es el depredador analizando al ganado perdido, pues normalmente cuando son perros quienes atacan, los animales quedan desmembrados, pues siempre arrancan las partes; mientras que los grandes felinos matan al animal y van por las vísceras, la parte suave y el músculo.

El académico expresó que de acuerdo con un seguro de ganado, observaron que es casi tan alto el número de animales muertos por perros, que por otros depredadores, pues cuando no existe un control sobre ellos son depredadores naturales.

Por otro lado, reveló Gerardo Sánchez, un gran número del ganado muere por enfermedades y después los depredadores corroñan el cadáver. “La presencia de estos animales (pumas y jaguares) no es muy frecuente, me parece que hubo registro de un puma en Tasquillo hace unos siete años.”

En el caso de Tasquillo, narró, hace años se presentó por su cercanía a la sierra, sin embargo, ningún otro municipio de esa región tiene condiciones propicias para que pudiera vivir un puma. “Sin descartar que haya alguna probabilidad, es muy baja, hay que tener más evidencia, ver lo que dicen las autoridades, revisar los cadáveres de animales muertos y ver si no es achacado a otras circunstancias esas muertes.”

Sánchez Rojas finalizó que en la Huasteca, la Sierra Gorda, lugares como el parque Los Mármoles, San Bartolo Tutotepec y la reserva de Metztitlán registran la presencia de estos animales, pero no representan un riesgo para los seres humanos.

“Estos animales empiezan a ser vecinos que vemos con mayor frecuencia y esto nos tiene que llevar a la reflexión de que debemos de considerar que debemos buscar formas que permitan una coexistencia, donde las personas y estos animales convivan.”

La semana pasada, pobladores de Plomosas y Benito Juárez, entre otras, denunciaron que un presunto puma atacó al ganado, además que algunos habitantes lo vieron y escucharon sus rugidos.

La alcaldía de Actopan informó que esta semana brigadas con personal de la Semarnat, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) recorrerán la zona para corroborar la presencia de los felinos.

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