Pachuca

En medicina se conoce al hígado graso como esteatosis hepática. En primer lugar, es una enfermedad benigna; no obstante, de no tratarse adecuadamente, puede derivar en dolencias más serias a largo plazo.
Lo que ocurre a grandes rasgos es que en el hígado se almacenan los ácidos grasos y los triglicéridos, que hacen que este órgano, vital para nuestro organismo, se enferme, “colapse”, por así decirlo, de modo que ya no realiza sus funciones de metabolización y depuración de sustancias tóxicas con la misma eficacia que antes.
Debes saber también que cuando hay un exceso de grasa en el hígado, éste sufre pequeñas heridas constantes que intenta reparar. Aparecen cicatrices, pequeñas lesiones permanentes que se conocen también como cirrosis, lo cual es importante tener en cuenta.
Los médicos indican que, por lo general, todos tenemos grasa en el hígado. Ahora bien, en el momento en que ésta excede el 10 por ciento consideramos que estamos padeciendo una esteatosis hepática y, por lo tanto, esto se notará en nuestra sangre, que contendrá un pequeño exceso de elementos nocivos que el hígado no ha podido procesar de modo correcto. Sin contar, por supuesto, con los consecuentes problemas hepáticos, como la inflamación.

¿Qué produce el hígado graso?

Muchas personas asocian el hígado graso a problemas con el alcohol o hábitos de vida nocivos. Lo que no es del todo cierto. Existen más factores que pueden provocarlo, de ahí que valga la pena tener en cuenta:
*Problemas de sobrepeso u obesidad
*Trastornos metabólicos heredados
*Considerar que a partir de los 50 años, el riesgo de padecer un exceso de grasa en el hígado es más probable, esto debido a una mala alimentación mantenida durante todo ese tiempo
*El abuso continuado de determinados medicamentos también puede originar ese problema. ¿Un ejemplo? Los antiinflamatorios, analgésicos, la aspirina, el tamoxifeno e, incluso, los esteroides
*Debemos tener también cuidado con los triglicéridos. De no tratar adecuadamente el colesterol malo, a largo plazo puede aparecer un exceso de grasa en el hígado
*La diabetes tipo dos también suele ser una causa que debemos considerar.

¿Cómo puedo saber si tengo grasa en el hígado?

Existen numerosos síntomas que pueden confundirse con otras dolencias. No obstante, lo principal es que sufras varios de estos indicadores durante algunas semanas. En el momento en que percibas que no eres capaz de llevar una vida normal y que estos síntomas no te permiten comer con normalidad o llevar tu ritmo de trabajo actual, acude a tu médico.

*El cansancio

Uno de los indicadores más llamativos es que las personas que tienen el hígado enfermo o un exceso de grasa en sus células hepáticas presentan mucho cansancio. Especialmente por las mañanas, les cuesta mucho levantarse, espabilarse y encontrar fuerzas para empezar el día. El agotamiento también es muy notorio justo después de las comidas.

*El malestar

Cuando hay un exceso de grasa en el hígado, éste tiende a inflamarse y aumentar de tamaño. El abdomen nos duele y notamos una molestia muy característica debajo de las costillas que irradia hasta la zona de la espalda. Es una presión que puede transformarse en una especie de “dolor caliente”, como una placa ardiendo.

*Falta de apetito

El hígado graso ocasiona también, un malestar general que hace que, poco a poco, vayamos perdiendo el apetito. Las digestiones se hacen más pesadas e incluso dolorosas hasta que, al final, acabamos adelgazando de un modo llamativo y peligroso.
De no tratarse, provoca ictericia, es decir, que nuestra piel, e incluso nuestros ojos, tengan un color amarillento.
Otro síntoma es la hinchazón de todo el cuerpo, pues nuestro hígado ya no sintetiza adecuadamente las proteínas y hay un déficit que se contrarresta con la acumulación de líquidos.

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