Para quienes habitamos una subregión del continente americano, Latinoamérica (aunque la geopolítica oficial nos coloque como parte de Norteamérica), no podemos leer lo que ocurre a nuestro alrededor con los mismos instrumentos analíticos creados para otros contextos y lugares, como ocurre con la cultura occidental. Y no es que “como México no hay dos”, pero lo cierto es que es importante observar los acontecimientos a la luz de nuestra realidad, lo cual no quiere decir que desechemos otras creaciones, simplemente decimos que tratamos de ver lo que ocurre a la luz de los hechos y tratando de mirar sin juicios preconcebidos.

En nuestra modesta opinión, en una primera instancia nos atrevemos a decir que el pueblo al que apela el discurso obradorista no es una clasificación sociológica ni económica sino “afectiva”. La racionalidad establecida en términos de comprensión de un sujeto colectivo no apunta a una entidad colocada en una estructura socioeconómica. El pueblo al que se refiere Obrador es una entidad afectiva: es el que me quiere y al que quiero. En otras palabras, dice el presidente, palabras más palabras menos: al que me ama se le paga con la misma moneda, también se le quiere.

Es muy importante que potenciemos algo antes de continuar. Estamos hablando no solamente del presidente López Obrador, sino también del presidente como una figura que ha simbolizado el poder en México. En otras palabras, quien les habla a los mexicanos no es solamente Obrador que, efectivamente lo es, sino también una figura que ha sido tallada a lo largo de los años como una imagen que es algo así como una deidad terrenal o, mejor dicho, nacional o, extraterritorial, por su influencia en la población mexicana de los Estados Unidos. Mega legitimada ahora con la fusión presidente y Andrés Manuel.

Así es que, imagínese mi estimado lector de la dimensión de lo que estamos hablando cuando Obrador hace referencia a su pueblo, al que Obrador ama, y la manera en que el pueblo, ese pueblo que ha sido lastimado durante siglos por las élites dominantes, recibe este mensaje. Es, para que la intimidad, en el interior del cuerpo, donde se ubica la sensibilidad, donde se construye la respuesta y se le da un sentido a la realidad a través del lenguaje (según Merleau-Ponty), ahí el pueblo que escucha, también reproduce y opera la respuesta a esos mensajes. Hay que leer las redes: “Mi presidente”; ¡viva López Obrador! ¡Buenos días mi presidente! ¡Estamos con usted presidente! ¡El más querido!, etcétera, frases extraídas del Noticiero en Redes.

“Amor con amor se paga”. Es el título de una canción de Jorge Negrete, muy famosa en México que fue popularizada por Pedro Vargas y el mismo Negrete. La frase ha trascendido las relaciones afectivas, y colocada popularmente como una querencia en las relaciones sociales en donde a una persona se le regresa con actos el cariño que le profesa a otra en términos de solidaridad y relaciones humanas. También implica un compromiso social para el político de Macuspana. Si votaste por mí, me llevaste al poder, te voy a pagar con la misma moneda, no te voy a traicionar.

El “no te voy a traicionar” no es cualquier cosa en nuestra cultura, es algo muy profundamente valorado por la población sobre todo de los clasificados como pobres, en donde se súper valoran los actos de reciprocidad. Aquí estamos hablando de política y en la política que se había pervertido durante la etapa reciente del neoliberalismo. Vicente Fox encarnó esa traición, banalizando las esperanzas de un pueblo que vio en Fox a alguien que encarnó sus aspiraciones. Prometió un cambio pero todo fue más de lo mismo que venía haciendo el PRI, pero con agregado de perniciosa actitud presidencial hacia el propio Obrador.

El pueblo tiene un significado específico, el pueblo es “mucha pieza” y puede con cualquier tarea como la transformación. Según algunas definiciones de “mucha pieza” significa que el pueblo es algo muy valioso, como si fuera una obra de arte. Saben lo que esto significa para el pueblo, que su presidente le diga esto. Existe en la palabra un sentido comunicativo hacia el pueblo que, como cualquiera, pero particularmente el mexicano, tiene una autoimagen de pícaro, travieso, avispado y hasta revoltoso, en el buen sentido de la palabra. En síntesis, que es mucha pieza y no se va creer los embustes de los conservadores.

El pueblo no es tonto. En las relaciones sociales el principio de jerarquía impone también una manera de valorar. Los tontos son los que no están en la parte de arriba sino los que ocupan la parte de abajo. El arriba y el abajo son lugares que cambian conformen los contextos y lugares específicos. Pero lo que no cambia, en la relación entre unos y otros y no importa el lugar o el contexto, es el principio de autoridad. Este último es el que impone el saber técnico como poder, el poder es el que tiene la posibilidad de ejercer una relación de valorar al otro. El principio de autoridad convierte a los tontos en sabios. Para Obrador “el tonto es el que cree que el pueblo es tonto.”

Por razones de espacio vamos a sintetizar: los migrantes no son sólo migrantes, son los héroes sin reconocimiento. Obrador es una figura increíblemente popular en la población de origen mexicano que vive en Estados Unidos. La razón es muy sencilla: se trata de héroes. De un calificativo únicamente utilizado para los libertadores de la patria, de los que rechazaron la invasión francesa, de los que hicieron la revolución. Los pueblos indígenas, son los herederos de una cultura como ningún otro pueblo la tiene. Los eventos en el zócalo son una fusión de Obrador con ese pasado que no es un pasado cualquiera, es una fuerza cósmica que se une con la terrenal obradorista: es difícil que los entienda Lily Téllez. Los pobres, no son pobres, es “el pueblo que me cuida.”

Pero en particular a quien esto escribe le llama la atención la figura del pueblo que se ha asociado con la de un tigre. Qué simboliza, simboliza lo siguiente: “El simbolismo del tigre se asocia con la fuerza, el coraje, la determinación y la independencia. Se trata de un animal poderoso, de manera que, si el tigre se te aparece, es una señal de que debes encontrar la fuerza y la voluntad para superar los retos de tu vida, porque las capacidades ya las tienes.”

No sé de dónde salió pero ahí aparece de manera constante en las redes sociales.

(https://www.lefrontal.com/es/simbologia-del-tigre#:~:text=El%20simbolismo%20del%20tigre%20se,las%20capacidades%20ya%20las%20tienes.)

“Por tu culpa, mujer por tu culpa/este amor que te ofrezco divaga/
lo rompites por ser insoluta/y por eso la pena me embriaga/Prometiste que nada ni nadie/este amor de los dos romperías/fuiste puerta sin chapa ni llave a pesar que me diste la vida/Amor con amor se paga/y algún día te cobraré/si hoy tu traición me amarra como hombre me aguantaré…”

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