La palabra se ha convertido en sinónimo de hurto por parte del crimen organizado e incluso de muerte, una palabra que años atrás se conocía, pero no era frecuente. Huachicol, ¿qué significa?, ¿cuál es su origen? La palabra huachicol tiene sus raíces en el latín. No obstante, con el paso del tiempo se le añadió el sufijo “ero” para formar la palabra huachicolero, adoptada en México haciendo referencia a aquellos individuos que adulteraban el alcohol incrementando sus ganancias. Actualmente se emplea para denostar el robo de hidrocarburo.

De acuerdo con Arturo Ortega Morán, escritor especializado en el origen de las palabras, la raíz del sustantivo huachicol proviene del latín aquatus cuyo significado es aguado. Haciendo referencia a una técnica pictórica del siglo XVI. Tiempo después, la palabra llegó a Francia  transformándose en “gouache” sin perder el significado original. Posteriormente, el concepto de “gouache” pronunciándolo “guach” llego a México durante el siglo XIX y junto con ese concepto el estilo pictográfico al que hacía referencia y que los artistas plasmaban en óleos dando como resultado una obra “a la gouache”.

A mediados del siglo XIX, los vendedores de alcohol se dieron cuenta de que si rebajaban el tequila o el aguardiente y lo vendían al mismo precio de una buena bebida no adulterada obtendrían pingües ganancias. Lógicamente, a todos aquellos que rebajaban las bebidas etílicas se les conoció como “guachicoleros”, personajes que al igual que los artistas que ocupaban la técnica del “aguado” se ponían a realizar bebidas rebajadas, aguadas. Hoy en día se utiliza la palabra huachicolero para referirse a aquel personaje que diluye tanto gasolina como petróleo obteniendo beneficios de ese crimen.

Crimen vil y desleal que, según informes de 2018, en México había 12.581 tomas clandestinas de oleoductos. La mayor parte en los estados de Puebla (1.815), Hidalgo (1.726) y en Guanajuato (1.547), siendo una zona denominada el Triángulo Rojo o del huachicol. Ciudades como Acatzingo, Palmar de Bravo, San Martín Texmelucan, Tepeaca, Tecamachalco, Quecholac, entre otras, se encuentran entre las urbes con más registros de robo de combustibles.

El robo de hidrocarburo se ha convertido en uno de los más siniestros y desleales que existan en México, es increíble que vaya a la alza y justamente debido al aumento progresivo del precio de la gasolina, la toma de los ductos ha incrementado en 915 por ciento y el registro de un total de 20 millones de barriles de combustible robados el año pasado.

Desde que López Obrador tomó el gobierno el primero de diciembre, ha comenzado una lucha para detener el robo de hidrocarburos a través de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), que generan pérdidas millonarias para la compañía. Para ello se han reforzado los ductos con miles de efectivos de seguridad y se transportó más gasolina en camiones cisternas, lo que ha provocado una crisis de desabastecimiento en unos 10 estados del país, con estaciones de servicio cerradas, lo que ha causado largas filas de vehículos en el resto de las gasolineras.

El más reciente siniestro por la rapiña denominada huachicol ocurrió justamente en Hidalgo, apenas el viernes pasado, cuando justamente en el municipio de Tlahuelilpan ocurrió la explosión de una toma clandestina que dejó un saldo preliminar de 73 personas calcinadas y 74 heridos; cifra que puede aumentar según pasen las horas. Alrededor de las 17 horas del viernes pasado cuando servicios de emergencia detectaron una fuga, mientras al lugar se daban cita decenas de personas que robaban el combustible y a pesar de que arribó el Ejército y la Policía federal a las inmediaciones, esos fueron agredidos cayéndoles una lluvia de pedradas y vituperios. Sin embargo, solo bastó un par de horas para que una chispa hiciera una hecatombe dantesca. Solo entonces llegó la desesperación de las personas quienes sorprendidas vieron como las llamas se alzaban hasta los 30 metros en cuestión de segundos.

El robo perdura y a pesar de que se han realizado algunas acciones para mitigarlo, cualquier oportunidad basta para que se proceda al hurto. ¿Hasta cuándo? Bueno, al igual que el narcotráfico, la impunidad, la corrupción, la violencia, el asalto a mano armada, entre otras acciones criminales, esperamos se logre poner fin a tanto desorden en el país, teniendo paciencia y concientizando a la ciudadanía de que es un hecho desleal que trae consigo funestos resultados.

Cabe aclarar que no es exclusivo del gobierno entrante, eso se ha venido dando y cual “bola de nieve” ha ido aumentando hasta ser insostenible. Pero debemos luchar todos contra esa impunidad y desasosiego. ¿Tú lo crees?… Yo también.

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