¿Qué busca ocultar el gobernador priista de Hidalgo Omar Fayad? Es la pregunta que muchos ciudadanos se formulan después de conocer las reformas que de última hora aprobó la todavía mayoría priista en el Congreso estatal, entre ellas, las que confieren al titular del Poder Ejecutivo la posibilidad de reestructurar y refinanciar la deuda pública, lo cual es una facultad exclusiva del Poder Legislativo.

La serie de reformas que la mayoría priista de la 63 Legislatura del Congreso de Hidalgo, con apoyo de diputados de Acción Nacional, del Verde Ecologista y de Nueva Alianza, tienen la finalidad de anular a la mayoría legislativa que tendrá el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la próxima Legislatura (la 64), mayoría que le fue conferida por decisión abrumadora de los ciudadanos hidalguenses, quienes en las pasadas elecciones del primero de julio votaron por la alternancia legislativa (por primera vez en más de 80 años) para que haya un contrapeso al gobierno estatal.

El gobernador Fayad asegura que las reformas aprobadas en la última sesión del periodo ordinario, el martes 31 de julio, no las envío él, sino que fue decisión de los legisladores de su partido. Qué obsequiosos resultaron los diputados, como si en verdad tuvieran autonomía respecto del Poder Ejecutivo. Para nadie es un secreto que nada se mueve en Hidalgo sin la orden y autorización del mandatario estatal, como también ocurre en otras entidades federativas.

Hábil en las artes del artilugio político, el mandatario estatal pretende hacer creer a la opinión pública, con apoyo de medios oficialistas y sus “corifeos”, que él no tuvo nada que ver con las reformas aprobadas el pasado 31 de julio por la mayoría legislativa priista, ni con la represión contra los diputados electos y en funciones de Morena por parte de elementos de la Policía estatal, que arremetió violentamente contra quienes estaban afuera de la sede del Congreso estatal en manifestación pacífica para tratar de impedir el “albazo” legislativo.

Incluso, el gobernador acusa de rijosos a los diputados electos, en funciones y simpatizantes de Morena que fueron violentados por la Policía estatal para tratar de confundir a los hidalguenses, sin embargo, esos tiempos ya terminaron gracias a la tecnología. Hoy, con las “benditas” redes sociales (que Omar Fayad intentó censurar en su época como legislador), las verdades a medias caen por el peso de los videos subidos por quienes grabaron las agresiones de los uniformados con sus teléfonos inteligentes.

“Hoy les digo a los rijosos, a los que fueron a tomar el Congreso violentamente, a los que me acusan de represor y violador de los derechos humanos y esas cosas políticas para dañarme… hoy voy a trabajar con un Congreso que no son mis cuates… para todos ellos abrazos, no balazos”, declaró el gobernador en su visita a Tula el pasado miércoles, según los despachos informativos de diversos medios estatales.

“Ya párenle con lo que están haciendo, hago un llamado a la sensibilidad política, porque en Hidalgo no teníamos eso de que se metieran al Congreso con picos y palos… Si no pones orden, que no sirves para nada, y si pones orden eres un represor”, añadió al referirse a la marcha que realizaron los diputados electos y dirigentes estatales de Morena en Pachuca, junto con diversas organizaciones campesinas, en contra de la represión el pasado miércoles.

“Hoy tienen una marcha en Pachuca contra el represor, y solo quiero decir que yo no mandé a la Policía, fue la presidenta de la junta directiva del Congreso quien pidió ayuda para resguardar la integridad de las personas dentro del recinto”, sostuvo Omar Fayad, quien de esa manera pretende deslindarse de los hechos ocurridos en la Cámara de Diputados local.

Parece ser que al gobernador Fayad se le olvida, como también a otros gobernadores priistas, como Claudia Pavlovich, de Sonora, que Morena será mayoría en el Congreso de la Unión y que el próximo gobierno federal lo encabezará un morenista.

Por esa razón, el senador Alejandro Encinas, quien ocupará una subsecretaría en la Secretaría de Gobernación a partir del primero de diciembre próximo, le recordó a Fayad que los actos de abuso de autoridad y represión pueden configurar la posibilidad de iniciarle un juicio político.

Encinas calificó como absurdo que el gobernador Omar Fayad reprima a los representantes populares que integrarán el próximo Congreso local: “En qué cabeza cabe reprimir a quienes integrarán la mayoría del próximo Poder Legislativo en el estado”, externó el senador morenista en rueda de prensa que ofreció junto con los diputados locales y federales electos y el dirigente estatal de Morena Abraham Mendoza Zenteno para denunciar la represión en Hidalgo.

Y añadió: “Pero además, en qué cabeza cabe algunas de las reformas que promovió. En primer lugar, el dar facultades para que el gobernador pueda refinanciar y reestructurar la deuda del estado cuando es disposición constitucional tanto en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Constitución del estado libre y soberano de Hidalgo, en la Ley de Responsabilidad Financiera de los Estados y Municipios, se establece con toda claridad que es una facultad exclusiva de la Cámara de Diputados, de los congresos locales la aprobación de la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos y el techo de endeudamiento y de todos los instrumentos para refinanciar la deuda en cada entidad, contando además con una fiscalización directa de la Secretaría de Hacienda.

Más claro ni el agua, por eso, cabe preguntar: ¿Qué esconde el gobernador con esas reformas legislativas que pretenden darle facultades extraordinarias para refinanciar y reestructurar la deuda pública estatal?

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