La dramática situación por la que atraviesa Venezuela ha dividido al mundo, a Latinoamérica y a México, lo que constituye un alto riesgo para la humanidad. ¿Qué es lo que está en juego? No solo es la crisis política venezolana, sino la crisis económica mundial, sacando lo más oscuro del modelo neoliberal, propiciando asimetrías, por un lado pocas naciones y reducidos grupos sociales que han acumulado riquezas y por el otro las grandes masas empobrecidas al borde de la extinción por hambre.

El caso de Venezuela es uno de tantos, los bloqueos económicos y la no aceptación de condiciones que favorecen solo a las naciones desarrolladas, herederas de las monarquías totalitarias, colonialistas, esclavistas e imperiales desde el siglo XV, buscando siempre estrategias para reproducir su hegemonía en lo económico, lo político, lo militar, lo social, lo científico-tecnológico y lo cultural.

1994 fue el año del nacimiento del modelo neoliberal que desde entonces rige a la economía mundial, a partir de dos hechos, el primero fue la última ronda de Uruguay del GATT que dio pasó a la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde los Estados Unidos (EU) impusieron la creación de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, con ellos, el mundo pasó de una ciencia abierta a una ciencia comercial, donde los conocimientos se convirtieron en mercancía, a través de la propiedad industrial e intelectual.

Ese esquema se vio fortalecido con los 10 postulados del llamado consenso Washington de Williamson en 1990, tales como la reducción presupuestal en educación, salud, infraestructura, facilitando la intervención de las empresas trasnacionales, privatizaciones, desregulaciones y sobre todo liberalización comercial.

El segundo fue la realización de la primera Cumbre de las Américas, propuesta por Panamá, apoyada por Vicente Fox, para lograr un acuerdo multilateral de libre comercio que debería funcionar a partir de la cuarta Cumbre en 2005, dada la ventaja que representaba ese acuerdo para EU, que imponía un comercio libre de subsidios, en desventaja para las naciones latinoamericanas, cuyas necesidades y niveles de desarrollo no eran tomados en cuenta, por ello no se aprobó.

El Brasil de Bolsonaro como aliado principal y los gobernantes de nueve naciones han formado un frente que se caracteriza por sus proclamas derechistas apoyando a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y a la política imperial de EU, quien ve propicia la ocasión para intervenir a Venezuela, ¿será la democracia? ¿El pueblo venezolano? o ¿el petróleo el verdadero interés de EU?
La Casa Blanca nombró a Elliot Abrams para “restaurar la democracia en Venezuela”, y ha sido pieza clave en el apoyo norteamericano a los gobernantes represivos del Salvador y Guatemala, a sus escuadrones de la muerte, como hacerles llegar armas a los contra en Nicaragua, es el mismo que ya sabía del golpe de Estado a Hugo Chávez en el 2000.

Cuba y Bolivia han dado su respaldo a Nicolás Maduro, China le ha brindado apoyo económico, Rusia le ha suministrado armas poderosas; por su parte, México no está favor ni en contra, como lo ha declarado el presidente López Obrador, se apega al legado histórico del respeto al derecho ajeno, dadas las experiencias que nuestro país ha padecido por las intervenciones francesa y norteamericana en el siglo XIX, el propio himno nacional expresa nuestra convicción patriótica de no intervención.

Ninguna nación está libre de una intervención extranjera, la historia de la humanidad es la historia de las intervenciones, el presente no es la excepción y el futuro tampoco; la no intervención como política exterior de México tiene como fundamento lo estipulado en la cláusula 10 del artículo 89 de nuestra Constitución, que establece: “El titular del poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias…”

Hay voces neoliberales calificando de obsoleta a la doctrina Estrada, acaso ¿nuestra Carta Magna está obsoleta? Aberración alimentada desde la miopía de la ignorancia o de la traición a la patria para someterse a los caprichos norteamericanos. Las intervenciones militares en lugar de una democracia han dejado a pueblos convertidos en cementerios o en manicomios. ¿Y usted qué piensa?

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