El próximo lunes, toda la querida comunidad estudiantil que conforma a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo regresará a clases luego de un merecido periodo vacacional. Como sabemos que mueres de ansias por retornar a las aulas (la misma alegría de casi todas las personas tienen para cargar gasolina en estos días), aquí una breve guía para sobrevivir el inicio del periodo escolar…

1. Ajusta tu reloj biológico. Es un hecho que te pasaste las vacaciones desvelándote en fiestas, jugando videojuegos, echándote un maratón de Netflix y depurando el catálogo de memes en tu celular, pero es tiempo de corregir tu reloj biológico para que llegues descansado y con bríos a clases. Aquí la mejor estrategia siempre ha sido comenzar a dormir temprano una o dos semanas antes de clases, pero como casi nadie cumple eso, la alternativa es tratar entre dos o tres días previos. Si Morfeo no toca a tus puertas, prueba con leche tibia, té de valeriana, resolver el Baldor o leer a Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

2. Revisa tu horario y aula. Una confusión recurrente en el inicio de clases es saber a qué hora comienzas clases y en qué aulas. No falta el incauto o incauta que, de plano, termina tomando clases de nutrición cuando estudia psicología. Ante semejante problemática, lo ideal es hacer un esquema con tus horarios de clases e irlo memorizando sobre la marcha. Si de plano ya llevas medio semestre y aún no recuerdas a qué hora es tu sesión de “Aprender a aprender” es tiempo de comer pasas, nueces, dejarte de huevonerías y juntarte con los obsesivos-compulsivos del salón. Nunca falla.

3. Conoce al enemigo. Es decir, a tus profes. Es probable que ya hayas tomado clase con algunas “maistras”, “maistros”, “dotoras”, “dotores”, “lics” y demás fauna académica, por lo que sabes medirle el agua a los tamales sobre sus estilos de enseñanza, trabajos que pueden solicitar y evaluaciones. Respecto a tus nuevos catedráticos y catedráticas, nunca está de más pedir referencias a alguien de grados avanzados. Eso sí, solicita informes a la comunidad estudiantil de reputación más intachable (ajá), ya que, en teoría, te pueden echar el chisme sin tanto prejuicio. Te recuerdo, en teoría.

4. Transporte. Vivimos un periodo agitado debido al desabasto de gasolina, por lo que no está de más reflexionar sobre las formas de transportarnos a la escuela. Si a eso le sumamos que en algunas zonas como bulevar Colosio se están construyendo nuevas obras, con más razón debemos ser más precavidos. Salir más temprano, planear rutas alternas y emplear auto particular para viajes en grupo son algunas opciones para aminorar los costos y tiempo de traslados.

5. Hidratación. Los y las estudiantes son más propensos a sufrir colapsos por deshidratación en los inicios de clases y en las evaluaciones. En el primer caso se deben al nivel de presión y estrés que manejan y al proceso de adaptación que llevan con el nuevo ritmo de clases, por lo que siempre es conveniente mantenerse hidratado y sí, comer adecuadamente. Sabemos de antemano que los “estudihambres” no llevamos la mejor dieta, pero este inicio de semestre es buena oportunidad para beber agua con más regularidad y dejar de desayunar Doritos con salsa Valentina.

Excelente regreso a clases, querida comunidad estudiantil. A darle átomos para que el ciclo enero-junio se pase rápido.

@Lucasvelmundo
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