El mundo no logra explicarse cómo es que los Estados Unidos han caído tan bajo, teniendo atrás una historia universal de explotación que parecía diseñada para que el gabacho jamás padeciera lo que hoy es el plato diario: una serie de desatinos provocados por quien fue empoderado por una masa acrítica de votantes resentidos y, para colmo, aspiracionales.

Desde su nacimiento, la miseria se ubicó en el nivel originario de una especialización casi geográfica. Parecía que se habían diseñado los páramos alrededor de la franja planetaria que coincidentemente fue la cuna real, el almacigo, el ancestro histórico de la civilización occidental: el cinturón del Ecuador.

Las ideas políticas de los intelectuales al servicio de las casas reinantes estaban dirigidas a fundamentar los apoyos ideológicos de las monarquías absolutas. Las completaron con la teoría mercantilista que se sustentaba sobre la división internacional del trabajo, previa acumulación del dinero y recursos preciosos como símbolos del poder.

Así, desde un punto de vista económico, las monarquías jugaban un doble papel: por un lado pensaban que la riqueza de las naciones provenía del comercio ultramarino y de su enorme posesión de metales preciosos, y por otro, los precursores europeos de la ciencia económica pensaban que la abundancia sería eterna.

En Francia fue Enrique IV a finales del siglo XVI, el padre y creador de esas hipótesis. Según Humboldt, para finales del siglo XVIII dos tercios de la plata que circulaba en el mundo había salido por el puerto de Veracruz. El Real de Minas de Zacatecas había producido la quinta parte de ese saqueo inmundo.

El colonialismo murió porque las economías imperiales estaban quebradas

La economía europea descansó durante 300 años sobre los metales provenientes de las llamadas Indias. Las monarquías abandonaron el escenario político ante el surgimiento de las naciones-Estado, pero la verdadera razón del fracaso fue su imposibilidad de sus procesos económicos para metabolizar el oro y la plata.

La mano invisible solita, sin el estorbo de las masas, sin la interferencia del Estado absoluto, y con el puro dejar pasar, dejar hacer, reventó toda posibilidad de sobrevivencia de las monarquías. Las riquezas naturales extraídas de sus posesiones y colonias jamás pudieron ser convertidas en moneda de uso corriente. Se ahogaron por indigestión económica.

La España del siglo de oro, el imperio británico, el romano-germánico y el sueño bismarkiano de la gran Prusia murieron porque sus economías reales, las productivas, siempre estuvieron quebradas, aunque aparentemente mantuvieran armadas y ejércitos invencibles, defensoras de condiciones leoninas de dominación.

El imperialismo de EU se perfiló en relevo hacia mediados del siglo XIX

La conceptuación definitoria de la igualdad natural de la razón humana fue la expresión filosófica de la tendencia general a romper las limitaciones cualitativas y las características especiales de los cuerpos feudales que culminarían en política con las formulaciones…

De Juan Jacobo Rousseau y los grandes enciclopedistas que dieron lugar a la aparición en la escena revolucionaria del Estado llano o tercer Estado. La Revolución francesa decapitó al rey, y sus principios de libertad e igualdad burguesa darían origen a las instituciones republicanas, incompatibles con cualquier absolutismo.

La concepción de la desigualdad de las condiciones sociales entre los operadores y los detentadores de los medios de producción fue la expresión filosófica que socavó las bases del Estado abstencionista y del mismo liberalismo económico.

Antes, la ideología y el romanticismo alemán decapitaron a Dios, considerando que el fervor religioso nacía del miedo a lo inexorable, de la ignorancia mítica del totemismo, para fincar sobre él los principios racionales del materialismo dialéctico, y finalmente, la interpretación histórica de la vida.

El sistema imperialista estadunidense se perfiló en relevo hacia mediados del siglo XIX como representativo de una potencia industrial, comercial y financiera sin precedentes en la historia mundial. Si para el año 1850 los habitantes de Estados Unidos percibían un ingreso promedio de 200 dólares por año…

En otras latitudes imperiales esos niveles de ingreso se lograron hasta bien entrado el siglo XIX. Así, Gran Bretaña, la pérfida Albión, lo logró en 1837; Francia lo alcanzó hasta 1852; Alemania lo consiguió en 1886, e Italia lo obtuvo finalmente en 1910. Y eso, porque la Conferencia de Berlín, en 1885, repartió entre los viejos imperios europeos el indefenso Continente Africano.

Latinoamérica, considerada su patio trasero. El Caribe, el mare nostrum de EU

Al arrancar el siglo XX la potencia estadunidense ya era inalcanzable para todos. Inclinaba el fiel de la balanza en cualquier aventura de expansión y coloniaje. Su vocación expansionista, manifestada por una política exterior activa de conquista, se reforzó a expensas de las naciones latinoamericanas, convertidas en su patio trasero, su zona de influencia.

La apropiación de Cuba, colonia española hasta 1898, esgrimiendo como vulgar pretexto el supuesto ataque de los ibéricos a un acorazado norteamericano anclado en la bahía de La Habana, hizo del Caribe una especie de mare nostrum latinoamericano.

‎El imperio gringo se opuso siempre a las ideas europeas de importación, tendientes a favorecer a los sistemas parlamentaristas sobre los presidenciales, toda vez que defendía con bizarría su zona hegemónica. De ese modo fue apoyada en la nueva España la prevalencia de la logia yorkina…
E incluso, la supresión del sueño austro belga de un segundo imperio mexicano en favor de Maximiliano‎ de Habsburgo. Se salvó la república gracias a la injerencia imperialista para detener la instauración europea en América. Sin embargo, lo que es indiscutible es que con ellos llegó la hora de los filibusteros.

‎Aunque la famosa Guerra de Secesión abrió un paréntesis en el expansionismo norteamericano, una vez que terminó sus políticos exigieron con firmeza la partida de las tropas francesas en México y los reductos ingleses que quedaban en los archipiélagos del Caribe. Se consideraron los únicos dueños de América gracias al derecho de posesión.

En toda la decadencia estadunidense nunca existió un pendejo como Trump

El discurso de Ulises Grant al tomar posesión de la presidencia gringa es para la psiquiatría política: “La nación es débil, pero sus territorios inmensamente ricos, los más ricos bajo el Sol, capaces de albergar 10 millones de seres humanos en el lujo… su adquisición es una medida de seguridad nacional…”

‎Empero, en toda la historia moderna de la decadencia estadunidense nunca existió un pendejo de la talla de Donald Trump. Es capaz, con sus sandeces y contradicciones pueriles e inopinadas, de quebrar absolutamente a cualquier imperio, por más fuerte que pueda ser.

El problema es que uno de los únicos puntos de resistencia que tiene el enfermito son la ultra derecha mexicana, el pripanismo neoliberal, arrodillados a su antojo, capaz de entregarle hasta los retratos de su familia. Es vergonzoso, macabro en grado extremo depender de esas aquiescencias para hacerlo sobrevivir y mandar en este país a grados nunca vistos.

Ya padecimos el entreguismo de Videgaray, Meade, Nuño, Narro, Oso…rio, Peña Nieto, Anaya y los que usted guste añadir. Fue insoportable y nauseabundo. La sumisión rayó en los fondos de cualquier estercolero.

Hoy, el pueblo de México pide que haya buenas relaciones con el pueblo estadunidense. De quebrar el sistema político y económico de Estados Unidos se está encargando Donald Trump. No necesita ayuda de nadie.

¿No cree usted?

Índice Flamígero: La cancillería a cargo de Marcelo Ebrard informó que ayer por la mañana el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con congresistas de Estados Unidos, encabezados por el presidente del comité de asuntos exteriores Elliot Engel. En el encuentro, que se llevó a cabo en el Salón de Acuerdos de Palacio Nacional, abordaron temas de la agenda bilateral. Por parte de México, participaron el propio secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, la embajadora de México en Estados Unidos Martha Bárcena, el subsecretario para América del Norte Jesús Seade Kuri y el director general para América del Norte Mario Chacón Carrillo. La delegación estadunidense estuvo representada por el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en México John Creamer, el presidente del comité de asuntos legales Jerrold Nadler, la presidenta del subcomité de asuntos fronterizos Zoe Lofgren, Adriano Espaillat y John Curtis, integrantes del comité de asuntos exteriores, y Pramila Jayapal, miembro del comité de asuntos legales. + + + “Centroamérica y México en el fuego cruzado de Trump y su política migratoria.

”, tituló ayer la edición en español del diario The New York Times: “La Casa Blanca anunció este fin de semana que dejará de dar asistencia financiera a Guatemala, Honduras y El Salvador, y declaró que planea cerrar los puntos de acceso desde la frontera mexicana esta semana, después de acusar a los países de no estar haciendo lo suficiente para atender las demandas del presidente estadunidense de que se reduzca la migración. No es la primera vez que Trump hace esas amenazas, pero en otras ocasiones no había establecido una fecha límite para el cierre de la frontera, como hizo ahora, y funcionarios del Departamento de Estado dijeron que ya están gestionando el corte de la ayuda de 500 millones de dólares a las naciones centroamericanas. La cadena estadunidense Fox News, la principal fuente de información de Trump, causó furor pues anunció la decisión de la Casa Blanca con un teletipo completamente erróneo en el que presentó a El Salvador, Guatemala y Honduras como ‘tres países mexicanos’”.

Esta columna completa puede consultarse en la página de este diario www.elindependientedehidalgo.com.mx

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