Para muchas personas es común oír que Fulano o Mengano tiene pie plano, pero no es tan habitual hablar del tipo de pie que tiene. Seguramente en este momento usted está tratando de recordar cómo se ven sus pies, pero mientras se quita el calcetín para explorar, lea la siguiente clasificación:
Pie egipcio. Recibe esa denominación porque es el tipo de pie de estatuas de faraones del antiguo Egipto. Se caracteriza porque el dedo gordo es el más largo, y de él hacia el meñique el tamaño de las falanges va disminuyendo. La distribución del peso recae en el dedo gordo, lo cual puede provocar problemas como juanetes, callos y dolores. Es el tipo más común, pues 60 por ciento de la población lo tiene.
Pie romano, cuadrado o polinesio. Como lo indica su nombre su forma es similar a la de un cuadrado, pues los cinco dedos tienen casi la misma forma y longitud. Este tipo suele encontrarse en los cuadros de Gauguin que retratan a la población de Tahití. Cerca de 25 por ciento de las personas tiene este tipo.
Pie griego. Su nombre se debe a que es el tipo de pie de las estatuas
griegas de la época clásica. Se caracteriza porque el segundo dedo es el dominante, mientras que el primero y el tercero tienen la misma longitud. Los dedos restantes son más pequeños. Gracias a esa proporción el peso del cuerpo se distribuye de mejor forma a lo largo del pie. Alrededor de 15 por ciento de la población posee éste.

Arcos del pie

El arco del pie es la curva de la parte inferior interna de esa extremidad. En un pie con arco normal el peso recae sobre la parte inferior externa, sin embargo es posible que el arco tenga una deficiencia, ya sea hereditaria o por haber utilizado el calzado incorrecto durante la infancia.
El pie plano es una afección muy común que, ocasionada por tendones flojos, se caracteriza por una curvatura anormal de la planta. Por el contrario, el pie cavo o arco plantar alto es una curvatura más elevada del nivel normal, yendo de los dedos hasta el talón, ya sea por daño ortopédico o neurológico –es una afección menos común que la primera–.

Erotismo posmoderno

En esta sexta entrega de la colección de ¿Por qué nos gusta tanto el sexo? nos centramos en la época de la revolución sexual, periodo que propició muchas de las libertades que ahora vivimos en nuestra vida sexual e, incluso, varios de nuestros derechos. El que hoy se acepten los matrimonios homosexuales en más países, que la liberación femenina haya avanzado tanto, que la unión libre sea una práctica común y que casi nadie cuestione a las parejas interraciales, tiene que ver con las luchas que se dieron en esa etapa. El libro Erotismo posmoderno busca ser un testimonio de esos cambios que recordamos con nostalgia, pero también con agradecimiento. A través de las páginas de éste podrá ser testigo de cada uno de los momentos clave que influyeron para que nuestra sexualidad se pudiera vivir de manera más plena y sin tantos prejuicios.

No votes yet.
Please wait...

Comentarios