Dice el jefe de la Policía capitalina Omar García, desde el hospital en donde era atendido de las heridas sufridas durante el atentado en su contra, ocurridas mientras se dirigía a una reunión de seguridad: “…fuimos cobardemente atacados por el CJNG, dos compañeros y amigos míos perdieron la vida, tengo tres impactos de bala y varias esquirlas. Nuestra nación tiene que continuar haciéndole frente a la cobarde delincuencia organizada. Continuaremos trabajando”. Algo ha cambiado, se puede percibir en este mensaje al calor del incidente recién ocurrido, aunque evidentemente no se trata de algo como para celebrar.

Lo anterior, mientras en Nueva York está siendo enjuiciado el exencargado de seguridad del gobierno de Felipe Calderón, Genaro García Luna. El exsecretario de seguridad es acusado de ser el principal conductor de una falsa “guerra contra el narco” decretada por Calderón, además de múltiples montajes para influir en la opinión pública con el fin de acoplar la ficción y realidad. En tanto, lo que me consta por comentarios que me hizo un entonces encargado de las operaciones contra el narco en una región del país, percibía la llegada de maletas llenas de dólares que ingresaban a la oficina de García Luna.

Debe hacerse frente a la “cobarde delincuencia organizada”, dijo Omar. Es probable que estuviera en su mente el primer mensaje del cártel de Jalisco nueva generación. Este ocurrió el 15 de junio cuando en Colima fue asesinado el juez federal Uriel Villegas Ortiz, quien viajaba con su esposa quien también perdió la vida. El presidente de la Suprema Corte de Justicia Arturo Zaldívar hizo referencia al caso después de ocurrido el fatídico hecho, subrayando la necesidad de que a los jueces se les garantizara la seguridad.

¿Qué ha cambiado para que Omar García Harfuch se exprese de esa manera desde el hospital luego de que intentaron asesinarle?, en tanto que un exfuncionario de seguridad es cuestionado por su falta de ética profesional en Nueva York. Sinceramente, creo que existe un nuevo “espíritu” en la sociedad que ha permeado a funcionarios y funcionarias del primer nivel (no me atrevo a decir que en todos y todas) y que todo tiene que ver con el impulso que Obrador le ha dado a una nueva forma de gobernar y encarar el fenómeno del narco.

El trabajo de algunos funcionarios que operaban bajo el antiguo gobierno han encontrado una ruta para encuadrar su acción en un nuevo sentido de cómo se debe gobernar. Los dos casos más llamativos son los del responsable de la unidad de inteligencia financiera (UIF) Santiago Nieto, así como el de Hugo López-Gatell. El primero, fue expulsado por Peña Nieto por intentar ir a fondo en temas relacionados con Odebrecht, mientras que al segundo se le negó participar en panel de expertos de la OMS durante aquel gobierno, situación que ahora ha sido remediada.

Otras de las cosas que han cambiado, es el tema de las estrategias contra el narcotráfico. De acuerdo a la revista Expansión: “La unidad de inteligencia financiera informó que en colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), bloqueó mil 939 cuentas vinculadas al cártel Jalisco nueva generación… Como parte de la operación Agave Azul, las cuentas congeladas corresponden a mil 770 personas físicas, 167 empresas y dos fideicomisos, detalló el órgano de la Secretaría de Hacienda en un comunicado. Las investigaciones se alargaron durante varias semanas y el bloqueo de cuentas se efectuó entre el primero y el 2 de junio”.

Lo anterior contrasta con un hecho por demás lamentable y que era una práctica de anteriores administraciones federales. El 4 de junio de 2018, antes de dejar el poder Peña Nieto, este desbloqueó mil millones de pesos y 18 millones de dólares. Eran cuentas que pertenecían tanto al cártel de Sinaloa como al de Jalisco nueva generación. Es decir, se trata de los dos grupos de la delincuencia organizada con mayor poder de la distribución de estupefacientes en el mundo, no solamente en México.

Digo, cualquier persona con un mínimo de sentido de la realidad se puede preguntar: ¿Cuánto le costó a los grupos beneficiados esta simple medida del entonces encargado de la presidencia de la República?, y la más importante: ¿Qué intereses existían entre ambas agrupaciones y el entonces titular del Poder Ejecutivo de la nación Enrique Peña Nieto? ¿Otros beneficiados? Esta es la historia tomada de la página de realpolitik (http://realpolitik.com.mx/el-gobierno-de-pena-nieto-descongelo-cuentas-ligadas-a-grupos-del-narcotrafico/): “A las 17:47 del 4 de junio de 2018, un hombre ingresó a Hermes, el sistema instalado en algunas de las computadoras de la unidad de inteligencia financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), apretó unas teclas y envió el requerimiento 110/E/564/2018. El propósito del oficio dirigido a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) era cumplir con la instrucción dada ese mismo día por Orlando Suárez López, el entonces titular de la UIF: eliminar de la lista de personas bloqueadas a cientos de personas y compañías cuyas cuentas bancarias se encontraban congeladas por presentar comportamientos irregulares y sólidos indicios de que manejaban y blanqueaban recursos provenientes de actividades ilícitas. El requerimiento constaba de apenas cuatro cuartillas, al cual seguía un anexo de 89 páginas, mediante el cual se cumplía el acuerdo que ordenaba ejecutar una de las decisiones más controvertidas del sexenio de Enrique Peña Nieto por lo que implica y porque fue hecha en las sombras: el desbloqueo masivo y la consecuente liberación de miles de millones de pesos depositados en 722 cuentas a nombre de personas físicas y sociedades mercantiles de todo tipo. Es complicado identificar cada uno de los casos, brincar de registro en registro, ubicar un nombre, el papel que desempeñaron en operaciones de lavado de dinero, confirmar, revisar archivos de autoridades de Estados Unidos, etcétera. Hay de todo en el listado: cientos de empresas que han sido identificadas por haber participado en el esquema de desvío de recursos públicos conocido como la Estafa Maestra, compañías que han lavado dinero para el cártel de Juárez e incluso han participado en la venta de jugadores profesionales del futbol mexicano a Europa; o firmas utilizadas por gobernadores del PRI para canalizar recursos federales a las campañas electorales de su partido. Capítulo aparte merece el desbloqueo de cientos de empresas factureras. La hoy ministra Margarita Ríos Farjat informó en junio de 2019 que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) había detectado que unas 8 mil empresas emitían facturas de manera irregular y habían evadido el pago de más de 350 mil millones de pesos en impuestos. Pues de esas compañías, de esas factureras, hay cientos de ejemplos en las empresas desbloqueadas. Sin embargo, lo más llamativo del requerimiento es que, literalmente en un abrir y cerrar de ojos, abrió las cuentas y las bóvedas bancarias del país para que familiares cercanos, prestanombres y operadores financieros de los más poderosos líderes de cárteles del narcotráfico, junto con las empresas ligadas a ellos, recuperaran el dinero congelado al que no tenían acceso. No había manera de que Orlando Suárez López, entonces titular de la UIF, no se percatara de lo que estaba solicitando. Los apellidos de los más destacados jefes de las organizaciones criminales mexicanas, cuya violenta disputa por el mercado de las drogas ha causado más de 200 mil muertos y 60 mil desapariciones en una década y media, aparecían en el listado, al que Aristegui Noticias tuvo acceso y pudo revisar detalladamente. Así que, sin mayor preámbulo, benefició de entrada las finanzas de un puñado de los más notorios jefes del cártel de Sinaloa y del narcotráfico en México: Joaquín Guzmán Loera, Juan José Esparragoza Moreno y Rafael Caro Quintero. En unos cuantos segundos, los que tomó transmitir la orden vía electrónica, se descongelaron casi mil 100 millones de pesos y los 18 millones de dólares que se mantenían en diversas instituciones financieras del país.”

Estimado lector, saque usted sus conclusiones. Más allá de quien organizó el atentado, piense usted a quién y quiénes fortalecen el temor que se intenta generar en la opinión pública.

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